Marx Arriaga: el burócrata que puso en jaque a la SEP a 105 años de su fundación

 Marx Arriaga: el burócrata que puso en jaque a la SEP a 105 años de su fundación

 

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El pasado viernes 13 de febrero de 2026 pasará a la historia de la administración pública federal como el día en que un burócrata de segundo nivel puso en jaque a la Secretaría de Educación Pública. La SEP fue fundada por el insigne José Vasconcelos durante el primer gobierno posrevolucionario, encabezado por el general Álvaro Obregón entre 1920 y 1924. En 1921 nació la SEP, y hasta la fecha conserva la misma nomenclatura, aunque con distintos proyectos políticos a lo largo del tiempo.

 

Lo que presenciamos en vivo a través de Facebook parecía inaudito: la notificación jurídica de la SEP al director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, el doctor Marx Arriaga Navarro.

 

Es larga la lista de mentes brillantes que en algún momento estuvieron al frente de la SEP. No solo como titulares, sino también como burócratas de diversos niveles que, con sus trayectorias, le dieron luz a la institución hasta diciembre de 2018.

 

En los últimos siete años, sin embargo, las luces en la SEP han sido nulas. En este período, lo único que se requería era 99 % de lealtad al Mesías Tropical y 1 % de conocimientos. De los cuatro titulares que ha tenido, solo destaca el expriista Esteban Moctezuma. Los otros tres —incluido el rey del huachicol fiscal,Mario Delgado— arrastran trayectorias más que dudosas.

 

En los gobiernos de la llamada transformación, lo único ilícito parece ser conocer el nombre del titular del Poder Ejecutivo. Nadie recuerda ya los nombres de los secretarios de despacho.

 

Yo, como millones de mexicanos que hemos dado nuestro voto en procesos electorales en contra, conocemos bien la trayectoria del Mesías Tropical. A lo largo de estos años hemos sido críticos de cada una de sus acciones en las políticas públicas del Estado mexicano.

 

En 2018, la única designación que aplaudí fue la del doctor Marx Arriaga Navarro como director general de Bibliotecas de la SEP. Llegaba un universitario, con doctorado en Filología por la Universidad Complutense de Madrid y docente de la Universidad Autónoma de Chihuahua. En esos meses, yo vivía mis últimas experiencias en las bibliotecas del gobierno del Estado de Veracruz. Mientras tanto, la clase política se preguntaba quién era ese joven funcionario, y pronto vincularon su trayectoria académica con su cercanía a la esposa del narco Mesías Tropical.

 

Marx Arriaga representa el 0.00 % de los militantes de Morena que no proviene del PRI. El 99.99 % de la burocracia de primera línea en estos últimos siete años tiene un origen común en el PRI: ahí aprendieron la mística de la militancia, se formaron como cuadros, ocuparon sus primeros cargos, cometieron sus primeros fraudes electorales. Y cuando el PRI ya no les dio más, como ratas que abandonan el barco a punto de hundirse, brincaron al PRD y, desde 2015, a Morena.

 

El falso eslogan de "no robar, no mentir y no traicionar" ellos lo interpretan al revés, como el famoso "botellita de Jerez". Fieles a su maestro Goebbels, convirtieron "primero los pobres" en la frase más hueca del quehacer político. Incluso el farsante comunista de pacotilla Pablo Gómez, líder estudiantil que durante más de 50 años no trabajó y vivió como diputado plurinominal con sus incendiarios discursos contra el PRI, terminó como perrito faldero a las órdenes del priista Manuel Andrés López Obrador.

 

Marx Arriaga, al no venir de la tradición política de la alta burocracia federal, interpretó su destitución de manera combativa. Durante más de 100 horas puso en jaque al presidente de México y al secretario de Educación. Gracias a las transmisiones por Facebook, pudimos seguir cada uno de sus argumentos en defensa del proyecto de la mal llamada Nueva Escuela Mexicana, así como de su salario y los privilegios del cargo.

 

A Morena se le olvida que su origen inmediato fueron las tribus del PRD y el caudillaje del PRI. Una de las primeras acusaciones contra Arriaga fue la de "derechizo", lanzada por los obradoristas más puros. Pero ese argumento era inverosímil. La derecha mexicana —ni siquiera la Iglesia católica— se ha organizado para dar batalla cultural contra la reforma educativa o contra los contenidos de los libros de texto gratuitos. Hay voces críticas, sí, pero el SNTE, fiel a su tradición de cuidar privilegios, es el primero en bajarse los pantalones para mantener la fiesta en paz con el gobernante en turno. Hoy afilia maestros a Morena, como marcaba la vieja traición priista. Desde Carlos Salinas de Gortari se logró la libertad sindical en el SNTE, y eso se nota.

 

En estos últimos siete años, Marx Arriaga ha sido el único funcionario de la 4T que ha defendido su proyecto político —marxista-leninista, maoísta, castrista, chavista, esperemos que no también narco— con debates públicos. Ha sostenido enfrentamientos discursivos con quienes piensan diferente, como mi compañero de doctorado en la Complutense, el escritor Jorge F. Hernández, a quien le costó su cargo cultural en la Embajada de México en España, o con Ricardo Salinas Pliego, por citar algunos. Es un excelente cuadro de izquierda, aunque guarde una disciplina stalinista de adoración al Mesías Tropical.

 

Algo que admiro de Marx Arriaga como funcionario es su naturalidad, sin ostentación ni abuso del cargo. En mayo de 2022 fue invitado a Xalapa para hablar sobre la mal llamada Nueva Escuela Mexicana. La cita fue en el Sindicato de la Escuela Normal Veracruzana. El salón estaba lleno de sillas para asistentes que nunca llegaron. Los pocos que asistieron eran, en su mayoría, distinguidos maestros con carreras forjadas en gobiernos del PRI. Arriaga nos explicó el tema, con el mismo discurso de siempre: el Estado hace sus reformas educativas, nada nuevo. Creo que fui el único que le tomó una foto con el camarada. Llegó a Xalapa desde Guerrero manejando sólo, en una vieja combi rotulada de la dependencia federal.Y tambien agradecido por  contestar cada una de los mensaje enviados al WhatsApp

 

En estas semanas han circulado miles de memes de ambos bandos: los que apoyaron los libros de texto de la 4T y los que no. También artículos analizando lo vivido. La versión más creíbles es que el presidente de México, desde el púlpito de la mañanera, defiende la soberanía nacional, la destitución de Marx Arriaga vino por instrucciones del mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿El motivo? Los estrechos vínculos del funcionario mexicano con la narcodictadura de Nicolás Maduro, hoy preso en Estados Unidos.


In Memoriam: P. David Aguilar Cabeza de Vaca (12-VII- de 1964 – 17- II- 2026)

 In Memoriam: P. David Aguilar Cabeza de Vaca (12-VII- de 1964 – 17- II- 2026)

 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El 17 de febrero es una fecha que ha marcado mi vida desde la infancia. En mi hogar, siempre estuvo grabada por el fallecimiento del General Maximino Ávila Camacho (1891-1945). Cada año, leíamos con gran atención las reseñas que, un día después, publicaba el periódico Novedades de México, propiedad de don Rómulo O'Farril (1917-2006) y de Hilda Ávila Camacho, hija del exgobernador de Puebla. Recuerdo vívidamente, siendo niño, bajar del museo particular de la familia Ávila Camacho un legajo para leer su nombre —el del ex Secretario de Comunicaciones (1941-1945)— junto con los de sus padres y hermanos. Todos excepto su hermano Manuel, cuyos restos descansaron por años en La Herradura, su rancho en el Estado de México, y que desde hace unos 30 años yacen en un panteón civil.

 

El 17 de febrero de 2026, justo en la víspera del Miércoles de Ceniza —técnicamente, un Martes de Carnaval—, esta fecha adquirió un nuevo y profundo significado. Tras una mañana nutrida de actividades religiosas que nos preparaban para el inicio de la Cuaresma, recibí dos noticias que me llenaron de pesar. Primero, me informaron del repentino fallecimiento de mi hermano en la fe del Camino Neocatecumenal: Samuel Alfonso Gómez Galindo (1973-2026), un hombre joven que caminaba en la Parroquia de la Resurrección. Minutos más tarde, un amigo sacerdote me comunicaba la partida del presbítero David Aguilar Cabeza de Vaca, también joven. Había estado enfermo y fue sometido a una operación con la esperanza de que terminara su sufrimiento, pues siempre fue un hombre sano. Ante esto, solo cabe recordar el misterio de la muerte en el plan de Dios, que solo Él conoce.

 

David nació en la ciudad de Xalapa el 12 de julio de 1964, en los días en que se desarrollaban los trabajos del Concilio Vaticano II, durante los primeros meses del pontificado de San Pablo VI (1897-1978) y con don Manuel Pío López (1891-1971) como primer Arzobispo de Xalapa. Sus padres fueron Ricardo Aguilar y la señora María Ernestina Cabeza de Vaca; su padrino de bautizo el licenciado José Luis Cuevas Landa (1930-2021)

 

Con el padre David Aguilar Cabeza de Vaca me unía una amistad que data de los hermosos años de la adolescencia. Éramos dos adolescentes diametralmente opuestos en todos los sentidos, y por eso precisamente creo que nació una sincera amistad, que se cultivó con el paso de los años. Nos conocimos en las instalaciones del Instituto de Intercambio Cultural México-URSS “José Mancisidor” de nuestra querida ciudad de Xalapa, donde yo tenía mi primer trabajo como bibliotecario. Una de las principales actividades del instituto era la impartición de cursos de lengua rusa, impartidos por el matemático y maestro universitario Raymundo Aguas Franco, egresado de una de las más prestigiosas universidades de la desaparecida URSS y certificado por el Instituto Pushkin para la enseñanza de la lengua de Dostoievski.

 

David comenzó a asistir a los cursos y, poco tiempo después, ya participaba activamente en las actividades del instituto. Era un joven especial, muy serio, que siempre se comportaba como un adulto mayor. Las risas propias de nosotros los jóvenes de aquel entonces, él las moderaba como un adulto. Poseía una inteligencia también especial: mientras a todos los estudiantes nos costaba trabajo pronunciar los diálogos en ruso, David rápidamente aprendía, así como a utilizar el alfabeto cirílico. Y lo más complejo, las declinaciones de las palabras, parecía que David ya traía el "chip" para resolverlo. Ganó un premio de la Revista URSS, en la ciudad México, pronuncio un discurso en ruso y español, dejando con boca abierta a los diplomaticos soviéticos y el mismo Carlos Zapata Vela,  ex embajador de México en la URSS-

 

Es imposible hacer un listado de todas las actividades que realicé en compañía de David. Siempre caminamos juntos por las calles de Xalapa, donde nunca dejamos de platicar. Eran también los años de la juventud, de preguntas y búsquedas. Yo ya participaba en la Iglesia, en las Comunidades, y él, con un pensamiento muy claro, siempre fue un contrapunto sereno. Hoy, al recordar esos años, pienso en la generosidad de David para soportar cada una de mis ideas extravagantes. Él siempre convocaba al orden y la mesura.

 

Llegó el tiempo de la Universidad. Él eligió la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo en la Universidad Veracruzana. La mayoría de los estudiantes de los cursos de ruso teníamos como objetivo obtener una de las becas que las universidades soviéticas ofrecían para el estudiantado veracruzano; un gran número de jóvenes lograron estudiar en la patria fundada por Lenin.

 

Una de las grandes conversiones que me tocó presenciar fue cuando David me informó su ingreso al seminario, en su modalidad de vocaciones tardías. Este era dirigido por el sacerdote Arturo Patricio Ponce(1934-2011), fundador de la Casa de San Pablo, donde se formaban los adultos para el sacerdocio.

 

El final de su formación sacerdotal me la perdí debido a mis años de estudios en la Universidad Complutense de Madrid. Mi amigo David Aguilar Cabeza de Vaca fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Xalapa por su IV Arzobispo, don Sergio Obeso Rivera (1931-2019), primer cardenal de la provincia eclesiástica de Veracruz, en una fecha tan especial como lo es el 13 de mayo del 2000. Hace 25 años. En todo este tiempo, estuvo al servicio de su pueblo, bajo la obediencia de sus obispos: Sergio Obeso RiveraHipólito Reyes Larios (1946-2021) y el VI Arzobispo, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong.

 

En estas últimas décadas, siempre lo molestaba pidiéndole sus servicios como sacerdote para la celebración de la Eucaristía en las comunidades del Camino Neocatecumenal de la Parroquia del Calvario. Siempre fue muy solidario con los hermanos de este camino.

 

En su trayectoria como sacerdote, destacan sus servicios como vicario en diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Xalapa. En los últimos años, estuvo al servicio de la Rectoría de San Juan Bautista.

 

El pensamiento del sacerdote David Aguilar Cabeza de Vaca lo podemos encontrar en las páginas del semanario Alégrate de la Arquidiócesis de Xalapa. En 2004, publicó el libro La caridad en los escritos del beato monseñor Rafael Guízar y Valencia (Editorial Xalapeña, Xalapa, 135 pp.).

 

En la víspera del Miércoles de Ceniza de 2026, el VI Arzobispo de Xalapa, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, presidió en la Rectoría de San Juan Bautista las exequias por su eterno descanso, concelebradas con sus hermanos en el ministerio sacerdotal, y acompañado por los feligreses de la rectoría, familiares y amigos.

 

Carta a Rocio Nahle García de un asesor solidario UPAV 2006

 Carta a  Rocío Nahle García  de un asesor solidario UPAV 2006

Ángel Rafael MARTÍNEZ ALARCÓN

Un servidor  es Ángel Rafael Martínez Alarcón, licenciado en Historia por la Universidad Veracruzana, con estudios de maestría y doctorado por la Universidad Internacional de Andalucía y la Universidad Virtual Hispánica de México, y alumno de la Universidad Complutense de Madrid. Soy uno de los más de ocho millones de veracruzanos a quienes usted no conoce personalmente. El 22 de agosto de 2023,  le  saludarle, siendo usted entonces Secretaria de Energía, durante un desayuno celebrado en la ciudad de Coatepec.

En este año 2026 he seguido con atención sus acciones en favor de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV). Me refiero, en particular, al decreto del pasado 12 de enero y a la reciente detención de su exrector, designación que en su momento contó con su visto bueno. La felicito por permitir que hoy ese personaje enfrente a la justicia. Sin duda, no actuó solo; confío en que en las próximas semanas se produzcan más detenciones por lo que constituye una grave traición a los veracruzanos: el desvío de recursos de una institución educativa.

Señora Gobernadora, usted pasará a la historia de la educación en Veracruz por haber decidido poner orden al interior de la UPAV. Esta institución cumplirá próximamente, en agosto, quince años de su decreto fundacional, anunciado por el entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa en su toma de posesión. Los mandatarios subsecuentes —Flavino Ríos AlvaradoMiguel Ángel Yunes Linares y Cuitláhuac García Jiménez— vieron crecer el proyecto del normalista Guillermo Zúñiga Martínez (1942-2015), aunque con cierto desorden administrativo y una demanda estudiantil exponencial. Durante todos esos años, el interés por mejorar el servicio educativo fue escaso.

Deseo compartir con usted mi historia como asesor solidario de la UPAV desde 2006. Puedo afirmar, en primer lugar, que el cien por ciento de los asesores solidarios hemos actuado guiados por un profundo agradecimiento hacia la educación pública que el Estado mexicano nos brindó. En mi caso, esta formación abarca desde el jardín de niños hasta los estudios doctorales. Cuando el maestro Guillermo Zúñiga Martíneznos invitó a sumarnos al proyecto de la Licenciatura en Educación para Adultos, el objetivo era profesionalizar a los alfabetizadores del Instituto Veracruzano de Educación para Adultos (IVEA).

Posteriormente, el proyecto salió del IVEA y se transformó en el Colegio Estatal de Educadores para Adultos (CEEPA), después en el Instituto Veracruzano de Educación Superior (IVES) y, finalmente, en la UPAV durante los últimos catorce años. Como solía decir Zúñiga Martínez, se trataba de “la Nueva Educación de Veracruz”, al servicio de quienes no habían tenido la oportunidad de acceder a estudios universitarios.

En estas casi dos décadas, he sido testigo de cómo la figura del asesor solidario se ha transformado en una suerte de apostolado franciscano, marcado por la crónica falta de gratificaciones —80 pesos por hora—. Estos pagos pueden tardar un mes, seis meses, un año, dos o incluso tres en depositarse en nuestras cuentas. En todo este tiempo, el asesor solidario no ha recibido reconocimiento alguno en el Día del Maestro ni felicitación por su cumpleaños, como sí hacía el primer rector mediante un telegrama. También hubo intentos de organizar un sindicato para defender nuestros intereses, pero todos fueron abortados.

Nuestra participación en el proceso educativo de la universidad es, sin embargo, fundamental. En la presente crisis, habría sido deseable la instalación de mesas de trabajo entre aprendientes, asesores solidarios y autoridades para diseñar el futuro de nuestra universidad.

Sábados y domingos, los asesores solidarios salimos de nuestros hogares para estar en las aulas junto a nuestros aprendientes —como se les denomina en la UPAV—, aun cuando la gratificación no haya llegado en años. Hoy duele saber que 800 millones de pesos fueron desviados por funcionarios de la universidad. Le aseguro que los miles de asesores solidarios no fuimos testigos ni, mucho menos, cómplices de esa deslealtad hacia su proyecto de gobierno. La sociedad veracruzana ha visto con buenos ojos las detenciones de los corruptos de la UPAV, en complicidad con la Secretaría de Educación de Veracruz.

Le reitero: el cien por ciento de los asesores solidarios somos profesionales titulados, con cédula profesional expedida por la Secretaría de Educación Pública. Actuamos con profunda vocación de servicio educativo. Ninguno se ha enriquecido; vivimos de trabajos honrados. Si bien la condición humana es compleja y no dudo que algunos colegas hayan errado el camino ante la falta de pago, confío en que su gestión signifique una mayor cercanía con la comunidad universitaria. Asimismo, espero que los funcionarios de la Cuarta Transformación que estudien en la UPAV estén debidamente inscritos y cursen sus estudios como cualquier otro alumno.

Señora Gobernadora, no conozco personalmente al actual rector que usted designó hace algunos meses. He recibido información sobre su excelente trayectoria académica —con varias cédulas profesionales de licenciatura, maestría y doctorado—, lo cual resulta alentador. También me han hablado de su cercanía con usted como asesor en el Senado de la República. Espero tener la oportunidad de conocerlo y dialogar, como lo hice con los rectores anteriores. Le ruego que le instruya para mantener una rectoría cercana a la comunidad universitaria, tanto con aprendientes como con asesores solidarios, y de puertas abiertas, tal como lo hacía magistralmente el fundador, don Guillermo Zúñiga Martínez.

Cabe señalar que la UPAV es, hasta donde tengo conocimiento, la única universidad a nivel mundial que no cuenta con una biblioteca. En este rubro pongo a su disposición mis conocimientos y experiencia para contribuir a su fundación.

Para su información, he sido asesor solidario fundador en las licenciaturas de Educación para Adultos, Derecho, Naturopatía, Ciencias Políticas y Podología, y he impartido clases en Psicología y Gastronomía. Asimismo, he participado en casi un centenar de exámenes profesionales de nuestros alumnos a lo largo de estos años.

Señora Gobernadora, honrar honra. En esta nueva etapa que inicia la UPAV, la primera convocatoria para una contratación legal implica que nuestros años de servicio a los veracruzanos no serán reconocidos. Siento una profunda injusticia; parece que los asesores solidarios estamos condenados a transitar de injusticia en injusticia. Este 3 de febrero, por primera vez en la historia de la universidad, se nos recontratará formalmente para continuar ejerciendo la docencia. Asimismo, le informo que un número significativo de extranjeros residentes en Veracruz ha cursado estudios en la UPAV.

Durante todos estos años, los asesores solidarios no hemos recibido capacitación formal para la docencia universitaria. Sería una excelente oportunidad impulsar programas de maestría o doctorado en educación para fortalecer nuestra práctica. Asimismo, cientos de jóvenes recién egresados de la universidad prestan sus servicios como asesores solidarios, encontrando en la UPAV una valiosa escuela de formación profesional.

Actualmente preparo mi documentación para el proceso de selección del próximo lunes 9 de febrero, con el inconveniente de que nunca se nos extendieron constancias de los cursos impartidos. Espero tener éxito en este trámite.

Le agradezco de antemano la atención prestada.

Del Plan de Tuxtepec a la Reforma Dictatorial del 2026

  Del Plan de Tuxtepec  a  la  Reforma Dictatorial del 2026  Ángel Rafael Martínez Alarcón El pasado miércoles 10 de marzo, la administració...