El mensajero de Herodes de Rafael Antúnez, 2024

  

 

El mensajero de Herodes de Rafael Antúnez, 2024

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El escritor Rafael Antúnez Jaime, nacido en Xalapa en 1960, es una figura destacada de la literatura mexicana. Novelista, cuentista, ensayista, traductor, editor e historiador, cuenta con una trayectoria que abarca más de cuatro décadas de contribuciones culturales y literarias. Bajo el sello editorial Las Ánimas, ha publicado dos biografías sobresalientes de personajes del siglo XIX. Sin duda, es uno de los máximos representantes de la literatura mexicana del final del siglo XX y principios del XXI, consolidando su influencia en estos primeros 25 años del siglo XXI.

 

El pasado miércoles 15 de octubre de 2025, en un centro cultural del centro histórico de Xalapa, tuvo lugar la presentación de su obra más reciente: El mensajero de Herodes (2024), publicada por la editorial Sképi en Bogotá, con 93 páginas. La velada transcurrió bajo una tarde-noche de neblina y ligera lluvia, evocando en mí recuerdos de infancia, cuando la presencia de la lluvia en Xalapa confirmaba la importancia de un evento.  

 

El mensajero de Herodes es la primera obra de Antúnez publicada en el extranjero, en particular en Colombia, nación que en el siglo XIX le brindó asilo al benemérito de la patria, Antonio López de Santa Anna, nacido en Xalapa. La obra consta de tres cuentos escritos por el maestro Antúnez, a quien sus alumnos, colegas y lectores llaman simplemente “el Maestro”. Los títulos son: la obra misma, El mensajero de Herodes; Las tretas de la memoria; y El prisionero, este último dedicado a Sergio Pitol, premio Cervantes.

 

La moderación de la presentación estuvo a cargo de Jahaciel García, con la participación de Javier Mora, ex alumno y amigo cercano de Antúnez, así como del polémico Juan Antonio Nemi Dib, una figura relevante en la política veracruzana durante los últimos 40 años, conocido por su destacada labor cultural y su pensamiento crítico. La conferencia fue enriquecedora y puede verse en [https://youtu.be/PGkI1n3L-w4?si=gilTUUHbO9-Wg2Q-].

 

Según el Diccionario de la Literatura de México, Rafael Antúnez es un destacado escritor, editor y traductor mexicano* Fue responsable de la colección de poesía *Cuartel de Invierno* para la Universidad Veracruzana y director de la revista *Forum* (2004-2012). Ha publicado cuentos, novelas, ensayos, y antologías de poesía brasileña e italianos. 

 

Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), en la categoría de Jóvenes Creadores, y del Instituto Veracruzano de Cultura (IVEC). Entre sus reconocimientos destacan el Premio Nacional de Periodismo en 1987 y la finalización del Certamen Nacional José Rubén Romero en 1994. Además, ha colaborado en publicaciones como *La palabra y el hombre*, *Punto y Aparte*, *Tierra Adentro*, *Revista de la Facultad de Letras de la UV* y *Textual*. 

 

Su labor traduciendo más de cuatro libros de autores como Camillo Boito, Richard de Fournival y Dino Buzzati, y su labor editorial, incluyendo la edición de un libro sobre Sergio Pitol, evidencian su versatilidad y compromiso con la cultura.

 

El mensajero de Herodes revela aspectos autobiográficos de Antúnez y remite a su niñez en el paso por Mongaguillo, en la parroquia del Calvario, un espacio religioso que data del virreinato de la Nueva España, originalmente una capilla indígena en el barrio de Xalitic, convertida en parroquia en 1970. La infancia, como siempre, parece marcar nuestro destino. Personalmente, disfruté profundamente la lectura de estos cuentos, en los que, en ciertos momentos, me sentí protagonista, recordando los primeros encuentros con Rafael Antúnez, hace más de 45 años, y compartiendo algunas de esas memorias que aún perduran. Ambos fuimos integrantes del coro juvenil de la misa de doce de todos los domingos, fundado por el Padre  José Benigno Zilli Manica, (1934-2016) No se se ambos tuvieras dotes musicales.

 

En El mensajero de Herodes, Antúnez despliega su talento como investigador de la hagiografía, partiendo de un antiguo libro encontrado en la sacristía y de la imaginación infantil ante las imágenes de ese texto. La narrativa se desarrolla en el templo del Calvario, en la avenida Revolución y esquina con la calle Libertad, en el centro histórico de Xalapa. Describe:  "La Iglesia del Calvario es un templo pequeño que posee en uno de sus costados dos naves laterales. En la primera, el bautisterio, una pila de piedra porosa en forma de copa ocupa el centro de la nave, cuyas paredes estaban revestidas de caoba…"*  

 

Los otros dos cuentos de la obra continúan en esa línea magistral, entre la memoria y la magia de repensar ese mundo de fe católica, en una línea que combina nostalgia, historia y espiritualidad.

 

El mensajero de Herodes no solo es una obra literaria, sino también un testimonio de la sensibilidad y la profundidad de Rafael Antúnez, quien sigue demostrando que la literatura mexicana tiene en él uno de sus más valiosos exponentes.

 

 

100 años del natalicio de Luis González y González (1925-2003): Un legado en la historiografía mexicana

  

---

 

100 años del natalicio de Luis González y González (1925-2003): Un legado en la historiografía mexicana

 

*Por Ángel Rafael Martínez Alarcón*

 

La microhistoria, como enfoque metodológico, reconoce un espacio, un tiempo, una sociedad y un conjunto de acciones que le pertenecen. Es la suma de los detalles, las voces silenciadas y las historias cotidianas que componen el entramado de la historia general. Como bien afirmó Luis González y González en 1973, “la microhistoria permite comprender la complejidad social desde lo local, poniendo en relieve las acciones y los actores que construyen la historia de una comunidad”.

 

Nacido en San José de Gracia, Michoacán, el 11 de octubre de 1925, Luis González y González fue un historiador cuya obra transformó la forma de entender la historia mexicana desde lo cercano, desde lo comunitario. Hijo de don Luis González Cárdenas, de 92 años, y de doña Josefina, de 86, nieto de Gregorio González Pulido, un hombre que vivió en la segunda mitad del siglo XIX y que fue testigo de la fundación de su pueblo, Luis heredó una marcada identidad familiar y un espíritu inquisitivo y bromista, características que marcaron también su carácter y su obra.

 

Desde muy joven, González y González mostró interés por comprender las raíces de su comunidad, un interés que lo llevó a la creación de su obra cumbre: **"Pueblo en vilo. Microhistoria de San José de Gracia" (1968)**. Publicado en una época en que la historia mexicana todavía se centraba en las grandes figuras nacionales, su obra abrió una nueva vía, proponiendo que la historia se construye también desde las acciones cotidianas de las comunidades y sus habitantes.

 

Este libro, que fue su primera publicación bajo el sello del Colegio de México, marca un hito en la historiografía mexicana por su enfoque innovador y su utilización del “chisme” como herramienta de trabajo para rescatar la memoria colectiva. La obra ha sido traducida al inglés y francés, y continúa siendo un referente obligado en los estudios de microhistoria en México y América Latina.

 

El impacto de González y González se extendió más allá de su obra: su propuesta metodológica favoreció la aparición de una línea de investigación centrada en las comunidades, dando origen a lo que hoy llamamos historia “matria”. En la Universidad Veracruzana, por ejemplo, su influencia fue decisiva en la fundación del Centro de Estudios Históricos, donde surgieron generaciones de historiadores comprometidos con el análisis de las historias locales y regionales, en un espíritu que él mismo promovió.

 

Su formación académica en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tras iniciar en la jurisprudencia, le permitió combinar rigurosidad jurídica con un profundo interés por la historia social y cultural. González y González fue, sin duda, un ejemplo de cómo la historia puede ser una herramienta para entender y transformar la realidad desde lo local.

 

En 1968, en un momento crucial para la historia de México, González y González publicó **"Pueblo en vilo"**, coincidiendo con los Juegos Olímpicos en la Ciudad de México y en paralelo a los acontecimientos del 2 de octubre de 1968. Su obra supo rescatar la memoria de San José de Gracia en un momento en que la historia oficial tendía a reducirse a los grandes hechos nacionales, proponiendo en cambio una historia desde abajo, desde la comunidad.

 

Su legado literario y académico ha sido objeto de múltiples homenajes en el centenario de su nacimiento. Diversas instituciones, universidades y medios de comunicación han reconocido su contribución a la historia mexicana, resaltando su método y su visión humanista.

 

Tuve la oportunidad de conocerlo en un homenaje que el Colegio Nacional rindió a Gonzalo Aguirre Beltránen Xalapa, y también de conversar con él sobre su obra y su visión de la historia. Su entusiasmo, su sencillez y su pasión por las comunidades rurales quedaron grabados en mi memoria.

**Obras fundamentales y contribuciones**

Entre sus obras más conocidas y relevantes destacan:

 

- **"Pueblo en vilo. Microhistoria de San José de Gracia" (1968)**: Su obra cumbre, pionera en la microhistoria mexicana.

- **"Invitación a la microhistoria" (1973)**: Un manifiesto metodológico que defiende el estudio de la historia desde lo local y cotidiano.

- **"El oficio de historiar" (1984)**: Ensayos sobre la práctica del historiador y su reflexión metodológica.

- **"Todo es historia" (1989)**: Reflexiones sobre el oficio y la disciplina histórica.

- **Obras de síntesis histórica**, como *"La querella de México"* (1968), *"Los días del Presidente Cárdenas"* (1981) y *"La República Restaurada"* (1997), que enriquecieron la narrativa de los procesos políticos y sociales en México.

- **Biografías**, entre ellas, *"Zapata. El amor a la tierra"* (1985), y *"El patriarca de la patria"* (2003), que muestran su capacidad de acercarse a las figuras históricas con un enfoque humanista y crítico.

 

Su obra no solo enriqueció la historia académica, sino que también abrió caminos para entender la historia desde las comunidades, las tradiciones y las acciones cotidianas, proponiendo una visión más plural y cercana a la realidad social.

 

---

 

**En reconocimiento a su legado**

 

El centenario de su nacimiento ha sido motivo de múltiples homenajes y actividades académicas y culturales. La memoria de Luis González y González continúa viva en las aulas, en sus textos y en las generaciones de historiadores que siguieron su ejemplo.

 

Personalmente, siempre recordaré su entusiasmo y su humildad, así como su disposición para compartir su pasión por la historia. Gracias a su obra, la microhistoria se consolidó como una herramienta fundamental para entender las raíces profundas de México y sus comunidades.

 

Su ejemplo y su legado permanecen como faros que iluminan el camino para quienes creemos en la historia como un instrumento de conocimiento, memoria y transformación social.

 

**Fuentes y enlaces de interés**

 

- Video homenaje a Luis González y González: [https://www.youtube.com/live/G-fw3laB-qU?si=mnb7dPETORg8fGMQ](https://www.youtube.com/live/G-fw3laB-qU?si=mnb7dPETORg8fGMQ)

- Entrevista y conferencias disponibles en línea sobre su obra y metodología.

 

Por la memoria, la obra y el pensamiento de Luis González y González, celebramos hoy su centenario y reafirmamos su lugar en la historia de la cultura y la academia mexicanas.*

Manuel Ávila Camacho (1897-1955) a 70 años de su fallecimiento

  

Manuel Ávila Camacho (1897-1955) a 70 años de su fallecimiento

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

Este 2025 se cumplen conmemoraciones relevantes para el avilacamachismo. En febrero se celebró el 80.º aniversario del fallecimiento del General Maximino Ávila Camacho, uno de los hermanos mayores de la familia; exgobernador del Estado de Puebla. En marzo se conmemoró el 50.º aniversario del fallecimiento del General Rafael Ávila Camacho, hermano menor y exalcalde de Puebla. El 13 de octubre de 2025 se cumplen 70 años de la muerte del ex presidente Manuel Ávila Camacho (1897-1955), quien encabezó el segundo sexenio de la Revolución mexicana (1940-1946). Además, se celebra el primer centenario de su matrimonio con la señorita Soledad Orozco García (1904-1996).

 

Hoy, gracias a la labor de la Editorial Animas, coordinada por Rodrigo Fernández Chedraui, bisnieto del ex gobernador de Puebla, se ha editado en las últimas dos décadas un número considerable de libros sobre la vida y obra de cada uno de los Avila Camacho. No menos importante es la bibliografía que recoge las acciones de los tres hermanos militares y servidores públicos en los tres poderes de la Unión: Maximino, Manuel y Rafael.

 

La familia Ávila Camacho se originó en Teziutlán, Puebla, y fue fundada por Manuel Ávila Castillo(1861-1916) y la ilustre  originaria de Altotonga, Eufrosina Camacho Bello (1869-1939), quien falleció el 9 de noviembre de 1939, días antes de que se designara al segundo hijo como candidato presidencial para el periodo 1940-1946, siendo el único candidato del Partido de la Revolución Mexicana. Durante el porfiriato, la familia era numerosa, integrada por más de media docena de hijos: Maximino, Manuel, María Antonieta, Miguel, Ana María, Rafael, Gabriel y Eulogio. Una familia de la cultura del esfuerzo.

 

El General Manuel Ávila Camacho pasa a la historia de México como el último presidente antepuesto por un alto grado militar. Sus hermanos participaron en la Revolución Mexicana, y Manuel fue el último  presidente militardel periodo posrevolucionario, marcando, junto con Miguel Alemán Valdés (1900-1984), el inicio de una época en la que abundaron abogados egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ávila Camacho fue también el único presidente mexicano en declarar la guerra a las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial, en defensa de los aliados; México mantuvo una participación simbólica en el frente del Pacífico.

 

A fines de septiembre y principios de octubre de 1955, hace 70 años, las costas del Golfo de México y numerosos municipios del estado de Veracruz fueron azotados por el huracán Janet. El país siguió con inquietud la situación, especialmente Veracruz y Puebla, tierra profundamente vinculadas a la figura de Ávila Camacho. En ese periodo, el exsecretario de la Defensa Nacional seguía activo en la vida pública, mientras su actividad principal se centraba en sus ranchos y labores agrícolas. Su padre también falleció joven, en 1916, a la edad de 55 años.

 

El jueves 13 de octubre de 1955 fue una fecha significativa para el matrimonio Ávila Camacho-Orozco, pues, en su rancho de La Herradura, en el Estado de México, Doña Ana Soledad Orozco García(1904-1996) celebraba su 51.º cumpleaños; ese mismo año, en diciembre, habrían de cumplir 30 años de vida matrimonial. Después de las 17:00 horas dejó de latir el corazón del General Manuel Ávila Camacho. México estaba gobernado por el presidente veracruzano Adolfo Ruiz Cortines. La noticia fue anunciada a última hora de la noche., por la radio y al dia siguiente por la prensa escrita.

 

En el artículo Las enfermedades mortales de los presidentes de México, de Guillermo Murillo-Godínez, se ofrece la biografía, más detalles. La muerte del ex presidente (1940-1946) tuvo un impacto en Veracruz, donde vivían numerosos familiares y poseía ranchos con una importante cantidad de trabajadores. La prensa siguió de cerca las exequias, y Novedades, de una de las sobrinas del ex presidente, dio cobertura destacada. En la ciudad de Xalapa, se recuerdo con mucho cariño, una de las principales avenida lleva su nombre.

El General Lázaro Cárdenas del Rio,(1895-1970) Escribé  en sus notas personales del 14 de octubre de 1955: …Durante toda la noche estuve presente, velando el cadáver, el señor Presidente Ruiz Cortines. Ahí salude al licenciado Miguel Aleman,  ingeniero Pascual Ortiz Rubio y Licenciado Portes Gil, ex pressidente de México.

A las 12 horas de hoy fue sepultado en el jardín de su casa, situada en el rancho de la Herradura. El Gobierno del Estado de México declaró  paneon una area del propio jardon de la casa.

México pierde a un hombre que prestó importantes servicios al pais.

Fue un gran amigo mio, con el que me ligó honda amistad. El año de 1920 nos conocimos en la colonia de San Rafael , Barra de Mautla, Ver. Cárdenas,1986. II:620-621.

 

En casa, desde mi niñez escuché las historias sobre el fallecimiento de don Manuel; mi familia asistió a los funerales por parentesco, Felicitas Bello Alvarado,(1907-1982) y Rosa Rios Garcia,(1941-2023), esta última era una adolecente de tan sólo 14 años, y mantenia muy vivo ese recurdo. Con el paso de los años quedan recuerdos fragmentarios y vagos, sin haberlos grabado. Hoy sólo quedan recuerdos difusos, como un viaje en un coche modelo 1952 hacia el Estado de México.

 

Entre los homenajes, destaca el realizado por la Legislatura XLIII (Año I, Período Ordinario) del 18 de octubre de 1955: DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los ilustres desaparecidos: don Manuel Ávila Camacho, ex Presidente de la República, y el senador Lauro G. Caloca. La sesión, presidida por el presidente, recordó la muerte de tan ilustres personajes. En el Diario de Debates se recoge el detalle de ese tributo solemne.

 

 

 

Centenaria fotografía de la Cruz Roja y el Estadio Jalapeño, 1925

 Centenaria fotografía de la Cruz Roja y el Estadio Jalapeño, 1925

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

La fotografía llegó a la joven nación mexicana en 1839, hace exactamente 189 años, procedente de París, Francia. Eran días convulsos para México: el gobierno francés había invadido el país. En el puerto de Veracruz, el Benemérito de la Patria, Antonio López de Santa Anna, había perdido una pierna en la defensa de la soberanía nacional.

 

La fotografía recorrió un camino pausado en la sociedad mexicana. Fue en el porfiriato cuando comenzó a ganar carta de naturalización social; claro que en esos años era la élite la que tenía la oportunidad de poseer una imagen fotográfica. No hay que olvidar la importancia del fotógrafo francés Jean-Louis Prelier-Dudoire, quien llegó el 3 de diciembre de 1839 al puerto de Veracruz, considerada la primera fotografía de aquella población. Similar a 1519, estas costas atestiguan la llegada de las primeras cámaras fotográficas y años tarde del cine. Durante la intervención norteamericana de 1846-1847, el ejército invasor dejó un registro fotográfico de sus acciones bélicas en la República Mexicana. En la invanción del 21 de abril de 1914, tenia un barco especializado para registrar filmicamente y fotogricamente dicha acción bélica contra los porteños.

 

En el Porfiriato se consolidó el uso de la fotografía no solo entre la élite, sino también por el gobierno en los tres niveles de gobierno; ya encontramos imágenes del pueblo. Así, el siglo XX llegó a ser el siglo de todas las imágenes, hasta el siglo XXI. Hoy cualquier ciudadano lleva consigo en sus dispositivos móviles la capacidad de capturar cada instante. Pero hay que tener claro que cuando se almacena en un dispositivo se trata de imagen; la fotografía pasa a ser tal cuando se imprime.

 

La fotografía es, así, una herramienta auxiliar de la Historia. En el Archivo General del Estado de Veracruz se conserva, durante más de cuatro décadas, un fondo de imágenes que narran la historia de nuestra entidad federativa.

 

La importancia de clasificar dicho material es notable. Probablemente en todos los hogares del mundo encontremos fondos fotográficos familiares, muchos de ellos sin más información que la imagen, sin fecha, sin el motivo de la foto ni quiénes aparecen. Sin esa información, al morir los dueños, se pierde la memoria junto con la imagen. Por ello es fundamental clasificar las imágenes con datos elementales: fecha, acontecimiento y protagonistas, para que los historiadores no inventen pies de foto erróneos.

 

La imagen que hoy conmemoramos tiene un autor, el ingeniero Nadal, originario del estado de Oaxaca, quien vino a trabajar a Xalapa junto con su familia. Su hermana menor, Blanca Nadal, a quien tuve el privilegio de conocer y con quien sostuve largas conversaciones sobre el Xalapa de hace un siglo, también formó parte de esa historia.

 

La imagen data del once de octubre de 1925, en el recién inaugurado Estadio Jalapeño, durante un acto presidido por el presidente de la República, General Plutarco Elías Calles, y el gobernador Heriberto Jara Corona. Es probable que el evento constituyera la primera colecta para la recién fundada Delegación de la Cruz Roja de Xalapa. En la escena aparecen cuatro jóvenes voluntarios de la institución; tres son jóvenes mujeres, una de ellas sosteniendo un tazón para la colecta, y dos jóvenes hombres vestidos de manera normal.

 

La maestra Blanca Nadal Castillo (1919-2014) dedicó más de treinta años a compaginar su jubilación con una intensa actividad cultural y social. Estudió en esta nueva etapa de su vida y desarrolló un notable deseo de aprender y, sobre todo, de compartir. Su jubilación no fue un descanso, sino una oportunidad para seguir activa en la vida social y cultural de su querida Xalapa. Su destacada labor social dejó un gran legado; en lo religioso, fue integrante del Consejo Parroquial de la parroquia de los Corazones, y participó en la fraternidad franciscana. Probablemente el gran secreto de Blanca fue su fe. Fue la propietaria del archivo fotográfico de su hermano. Con su fallecimiento se perdió también ese invaluable fondo fotográfico que tanto cuidó y que permitía repasar cada imagen del Xalapa de antaño. Sin olvidar del fondo de Carmelita Boone Canovas, quien se ha consagrado en un fondo fotografica de Xalapa del último cuarto del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. También las familias más importantes de la ciudad poseen una riqueza de albumenes de la historia de Xalapa, excelentente clasificados. Es he comvertido en deporte el plagio de imágenes en las redes sociales.

 

En 2016, durante la administración del alcalde Américo Zúñiga Martínez, se intentó crear una fototeca municipal de Xalapa mediante la donación de materiales fotográficos en apoyo de la digitalización del fotógrafo xalapeño Héctor Montes de Oca (1954-2024). Solo quedó un acto protocolario en el cabildo.

 

Por último, cabe mencionar que el comité de las celebraciones del centenario de la Delegación de la Cruz Roja de Xalapa diseñó un hermoso logotipo para el centenario, en cuyo número cero se incluye una imagen aérea del Estadio Jalapeño.

Cien Años de Humanidad: La Cruz Roja Mexicana en Xalapa en septiembre de 1925

 Cien Años de Humanidad: La Cruz Roja Mexicana en Xalapa en septiembre de 1925

Ángel Rafael Martínez Alarcón 

En memoria del tio Ricardo Mora Pastrana, y Vicente Viveros Flores, ejemplo de vocación de servicio y amor al prójimo

 

 

I

 

El año de 1925, hace  un siglo, en la ciudad de Xalapa dos grandes acontecimientos se dieron en la capital de los Veracruzanos, Xalapa todavia son su mágico sello de ser un pequeña ciudad bañada por los montaña, la neblina y el chipi-chipi. El 20 de ese mes, se inagura el Estadio Jalapeño, todo una monumental obra, realizada en un tiempo record de 77 días, bajo la dirección del ing. Modesto C Rolland Mejía, (1881-1965) y dias mas tarde se abren las puertas de la delegación de la Cruz Roja Mexicana en Xalapa; dicha institución se habia oficializado 10 años antes en la ciudad de México.

            Los gobiernos corruptos de pasado y los neoliberales, siempre estuvieron atentos en ambas instuciones, hoy los narcosgobiernos honestos de la 4T, han ignorado a dichas instuciones. En el pasado sábado 20 de los corrientes, en el centenario de la inauguración del Estadio Jalapeños, los grandes ausentes el Gobierno Municipal de Xalapa, hasta el su propio Cronista no asistió. El Gobierno del Estado, caso la cara la Licenciada Karla  Guadalupe Montano Rocher, coordinadora de Promoción de Valores del Gobierno de Veracruz;  y tengo la seguridad que lo hizo por su profundo amor a la ciudad que la vio nacer. Seguramente para la Cruz Roja Mexicana delegación Xalapa, la misma indiferencia.

El 28 de septiembre de 1925, un grupo de visionarios xalapeños—encabezados por Juan Laine, Carlos Méndez Alcalde y Judith Méndez Verdugo**—fundó la Cruz Roja en Xalapa en un modesto local de la calle Clavijero. Cien años después, su legado perdura como un faro de solidaridad en Veracruz. Este centenario no es solo una efeméride; es la historia viva de una institución que ha tejido resiliencia en momentos de crisis, desde inundaciones y sismos hasta pandemias, siempre guiada por un principio universal: *"Todos somos hermanos"* (Tutti fratelli).  

Los Cimientos: De Solferino a Xalapa** 

La Cruz Roja nació de la mente y el corazón de **Henry Dunant**, un empresario suizo testigo del horror en la **Batalla de Solferino (1859)**, donde miles de soldados yacieron abandonados en el campo de batalla. Su libro *"Un Recuerdo de Solferino"* (1862) no solo documentó la tragedia, sino que propuso dos ideas revolucionarias:  1. La creación de **sociedades de socorro voluntarias** en tiempos de paz.  2. Un **tratado internacional** para proteger a heridos y personal médico.  

Estos principios llegaron a México en **1910** de la mano de **Luz González Cosío de López**, una zacatecana que, inspirada por Dunant, impulsó el decreto presidencial de Porfirio Díaz que fundó la Cruz Roja Mexicana, eran los últimos meses de gobierno dictarial de 34 años, pero que transformó al pais en todos los sentidos. Xalapa abrazó esta misión en *1925**, convirtiéndose en un bastión humanitario en el oriente de México, gobernaba en el Estado de Veracruz el General Heriberto Jara Corona.  

 **El Heroísmo Local: Voluntarios que Definen una Época**   

El jueves 19 de septiembre de 1985, mientras la Ciudad de México se colapsaba, los voluntarios xalapeños partieron hacia la capital con determinación. Su labor en labores de rescate, atención médica y logística humanitaria salvó cientos de vidas. Entre los héroes anónimos destacan:  

- **Miguel Ángel Salgado Peralta**, quien trabajó 72 horas continuas extrayendo sobrevivientes de los escombros.  

- **Irma Irasema Poseros Palmeros**, enfermera que coordinó un albergue para familias damnificadas.  

- **Roxana Zavaleta Ludewig** y **Gloria Espinoza Hernández**, pioneras en atención psicológica post-traumática.  

 

2. Legado de los Ausentes**  

Honramos a quienes partieron pero cuyo espíritu perdura:  

- **Jorge Marín Olvera**, rescatista que perdió la vida en el derrumbe del Hospital General.  

- **René Castrejón Acosta**, voluntario que dedicó 40 años a la institución. 

- **Tomás Márquez González**, fundador de los primeros cursos de primeros auxilios en Xalapa.  

3. El Decano: Manuel Acevedo Barbero**  

Desde 1930, **Manuel Acevedo Barbero** dirigió la delegación con una convicción inquebrantable: *"Servir sin condiciones"*. Bajo su liderazgo, la Cruz Roja xalapeña expandió sus servicios a municipios aledaños como Banderilla y Coacoatzintla.  

Cifras que Hablan: El Impacto de un Siglo**  

- **70% de las emergencias** en la región son atendidas por la delegación Xalapa. 

- **4 ambulancias, 61 Técnicos en Urgencias Médicas (TUM) y 8 médicos** operan las 24 horas.  

- **140 reconocimientos** entregados en el centenario a voluntarios vivos y post mortem.  

- **555,000 atenciones** estimadas desde 1925, incluyendo rescates, cursos de primeros auxilios y campañas de salud.  

 

Desafíos y Futuro: Hacia el Próximo Centenario**  

La Cruz Roja Xalapeña enfrenta retos críticos:  

1. **Infraestructura obsoleta**: La sede histórica de Clavijero requiere modernización. 

2. **Financiamiento**: El 80% de los recursos proviene de donaciones y colectas anuales.  

3. **Voluntariado joven**: Captar nuevas generaciones en un contexto de desinterés institucional.  

Sin embargo, su futuro es prometedor:  

- **Telemedicina**: Proyectos para consultas remotas en comunidades rurales. 

- **Resiliencia climática**: Protocolos ante inundaciones y deslaves en la región. 

- **Alianzas académicas**: Vinculación con la Universidad Veracruzana para formación de TUM.  

 

Conclusión: Xalapa y su Pacto con la Humanidad.  La Cruz Roja es más que una institución: es un pacto social que Xalapa renovó por cien años. Encarna los siete principios fundamentales del movimiento—Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Voluntariado, Unidad y Universalidad—pero también algo único: **la calidez veracruzana que transforma el deber en compasión. Hoy dicha institución recibe  el rechazo de los narcosgobiernos de la 4T 

Como dijo Henry Dunant: *"No basta con tener conciencia; hay que actuar"*. Los voluntarios xalapeños han actuado incansablemente, desde las brigadas de 1925 hasta los rescatistas del 85 y los jóvenes que hoy enfrentan pandemias. Que este centenario inspire a más ciudadanos a sumarse a esta causa, porque como bien recordaba Dunant: **Tutti fratelli**. Todos somos hermanos.  

 

--- 

@CruzRoja_MX,

El Centenario del Estadio Jalapeño Heriberto Jara Corona, 1925-2025

 El Centenario del Estadio Jalapeño Heriberto Jara Corona, 1925-2025

 

Ángel Rafael Martinez Alarcón

 

En el horizonte cultural e histórico de México, el año 2025 se erige como un año de profunda significación para honrar la memoria de uno de los arquitectos del México moderno: el ingeniero Modesto C. Rolland Mejía (1881-1965). Se conmemoran cuatro efemérides entrelazadas con su legado: 115 años de su graduación como ingeniero, 80 años del inicio de la Plaza de Toros México, 60 años de su fallecimiento y, de manera especialmente emblemática, el centenario de la inauguración del Estadio Jalapeño en Xalapa, Veracruz, el 20 de septiembre de 1925.

            Wiliam Kenneth Boone, quién el pasado 9 de abril cumplió 150 años de su nacimiento en los Estados Unidos, y los 22 años viene a estas tierras. Un gran protagonista en la reconstrucción de Xalapa despues del terremomoto del 3 de enero de 1920. Fue el primero en descubrir en la cienga de Melgarejo, levantar el primer estadio en el Estado de Veracruz.

 

Esta obra maestra, una de las primeras de su tipo en el país, no fue solo un estadio; fue la materialización de un proyecto visionario para Xalapa. Concebido como parte de un plan maestro de “Ciudad Jardín” que incluía una futura Ciudad Universitaria, el estadio consolidó la vocación educativa de la capital veracruzana. Su construcción fue un prodigio de la ingeniería y la voluntad: erigido en apenas 77 días durante el verano de 1925, bajo la gestión del gobernador revolucionario Heriberto Jara Corona y con el visto bueno del presidente Plutarco Elías Calles, quien lo inauguró, 20 de septiembre, y la obra de terminó el 14 de septeimbre.

 

La hazaña de su construcción, que hoy en día contrasta con la lentitud burocrática moderna, es un testimonio perdurable del genio de Rolland Mejía, fue a través de una  serie de conversaciónes en los ultimos 10 años con el ingeniero Jorge Modesto Rolland Constantine, nieto del homenajeado, que pudo apreciar la magnitud de esta proeza. Rolland Constantine, investigador incansable de la vida de su abuelo, ha dedicado más de una década a rescatar del olvido los detalles de una carrera tan vasta como desconocida; hace mas de una decada tuve el gran privilegio de conocerlo en sus pesquisas en el Archivo Histórico Ruben Pabello Acosta del Ayuntamiento de Xalapa. En la mayoria del imaginario colectivo debamos la paternidad al General Jara Corona, y hoy sabemos quien fue el ingeniero que por medio de la planeación ejecutó una obra monumental en la pequeña ciudad de Xalapa, habitada por un poco mas de 19 mil ciudadanos.

 

Un Hombre del Renacimiento Mexicano

 

Nacido en La Paz, Baja California Sur, en 1881, Modesto C. Rolland fue un verdadero hombre del Renacimiento aplicado a la Revolución. Su formación comenzó como maestro normalista, para luego convertirse en ingeniero, diplomático, periodista y pensador político. Fue docente en la Escuela Nacional de Ingenieros desde 1905 y un actor crucial durante el gobierno de Venustiano Carranza, desempeñándose como lobbista en Estados Unidos.

 

Su mente analítica diseccionó los grandes desafíos del México posrevolucionario: la reforma agraria, la soberanía petrolera, la red ferrocarrilera, el potencial de la radio y los cimientos de la economía nacional. Registró once patentes y defendió sus posturas con un rigor técnico y una honestidad a toda prueba, valores que hoy lo erigen como un referente inigualable en la administración pública.

 

Más Allá del Estadio: El Constructor de un País

 

Aunque el Estadio Jalapeño es su obra más tangible en Veracruz, el legado de Rolland es nacional. Diseñó puertos, impulsó los ferrocarriles, presidió la agrupación de radiodifusores del país y, en 1945, emprendió la construcción de la monumental Plaza de Toros México. Fue autor del primer libro sobre el municipio mexicano y fundador del periódico El Heraldo de México. Su filosofía, que rezaba que “La ingeniería no es solo cálculo; es poesía hecha concreto”, guió cada uno de sus proyectos.

 

Xalapa: Una Deuda Histórica y una Oportunidad

 

A 100 años de su obra cumbre, Xalapa tiene una deuda pendiente con su memoria.  Mientras calles llevan nombres de políticos de dudosa reputación, la ciudad carece de un busto o una avenida que honre al hombre que transformó su paisaje y su destino.

 

El centenario que se aproxima no es solo un recordatorio del pasado; es una oportunidad. Una oportunidad para que las autoridades, los historiadores y la ciudadanía se unan para saldar esa deuda. Es la ocasión perfecta para inaugurar ese busto, para bautizar una calle con su nombre y para organizar exposiciones y simposios que difundan la vida de este “apóstol del progreso”, como lo define el historiador norteamericano J. Justin Castro.

 

En el gobierno de Rafael Hernández Ochoa, puso todo su interés en el 50 aniversario, en 1975. En estos ultimas decada ha sido testigo de eventos intercnacionales. En el 90 aniversario de la inauguración, el alcalde Américo Zúñiga Martinez, puso toda la voluntad para la conmemoraciones, apoyo cada una de las iniciativas hace 10 años, hasta llegar a una magna celebrecón. Hoy el Ayuntamiento de Xalapa no se interesado, se entiende tanto el alcalde constitución como su suplemente no nacieron y crecieron en Xalapa.

            Lo mismo mismo le pasa a la zacatecana gobernadora, en estos últimos meses se dieron a la tarea de “ mantenimiento”, en visperas del centenario, la obra se quedo parada, seguramente como no le vieron la vocación de una obra como dos bocas.

            Estos últimos meses un grupo de ciudadanos han matenido la llama para la celebración del centenario del Estadio Jalapeños, gracias al xalapeño Manuel Fernández Avila, ha puesto las instalaciones del Casino Jalapeño para las confencias, el pasado viernes la historiadora Olivia Domínguez Pérez, dictó un conferencia: https://youtu.be/BHrEZ8sGPSE?si=FqrLsMVTnVAp168h

 

El Estadio Jalapeño, hoy conocido como “Heriberto Jara Corona”, sigue en pie, desafiando el tiempo. Ha sido testigo de justas deportivas, sesiones legislativas, tomas de protesta y manifestaciones culturales como religiosas. Es el monumento vivo que Modesto C. Rolland le dejó a México. En 2025, merece que su creador reciba, por fin, el lugar privilegiado que se ganó en la historia.

 

Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, ser jovenes no les impidió conquistar el cielo

  Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, ser jovenes no les impidió conquistar el cielo

Angel Rafael Martinez Alarcón 

 

En un mundo cada vez más secularizado y acelerado, la figura de Carlo Acutis emerge como un faro de esperanza y un modelo profundamente actual para los jóvenes. Nacido en Londres el 3 de mayo de 1991 y fallecido prematuramente en Monza, Italia, el 12 de octubre de 2006, su corta pero intensa vida demuestra que la santidad no es un concepto anticuado, sino una meta alcanzable en la era de internet. Hace un mes miles de jovenes participantes del jubileo de la Juventud en Roma, visitaron la urba que guarda el cuerpo incorrupto de Carlo, los jovenes xalapeños se enocionan cada  vez que narran su experiencia.

 

En un mundo que a menudo subestima a la juventud, tachándola de superficial o inexperta, la Iglesia propone modelos radicalmente opuestos: santos que, sin haber cumplido los 25 años, vivieron con una intensidad tal que su corta existencia reverbera con más fuerza que muchas largas vidas. Dos italianos, separados por un siglo pero unidos por una fe ardiente, demuestran que la santidad no es cuestión de edad, sino de amor: **Pier Giorgio Frassati (1901-1925) y Carlo Acutis (1991-2006) Ambos enamorados de Dios, afirmó SS.León XIV.

 

A simple vista, eran jóvenes comunes. Pier Giorgio, el turinés de familia acomodada, era el alma de la fiesta: un montañista apasionado, amante de la ópera y estudiante de ingeniería que soñaba con mejorar la vida de los mineros. Carlo, el milanés del nuevo milenio, era un “geek”: experto en informática, amante de los videojuegos, los cómics y las mascotas.

 

Sin embargo, ambos compartían un secreto que transformó lo ordinario en extraordinario: **una amistad profunda e íntima con Jesucristo, centrada en la Eucaristía**. Para Pier Giorgio, la misa diaria y la adoración nocturna eran la fuente de la fuerza que luego derramaba en los suburbios pobres de Turín, visitando enfermos y regalando hasta sus zapatos a los necesitados. Para Carlo, la Eucaristía era su “autopista al cielo”, el motor que lo impulsó a usar su talento digital para crear una exposición online sobre milagros eucarísticos que evangeliza a millones. Ambos suben al cannón de la Iglesia,en la semana 23 del tiempo ordinario liturgico.

 

Su fe no era intimista. Se tradujo en una caridad concreta y audaz. Pier Giorgio, en la Italia fascista, repartía no solo limosna, sino también esperanza y defensa pública de la doctrina social de la Iglesia, enfrentándose con valentía al régimen de Benito Mussolini.

 

Carlo, en la era digital, vio en internet un “lugar misionero”. Usó sus habilidades para crear puentes hacia la fe, defendió a los compañeros acosados en el colegio y mostró que la caridad también es compartir el tesoro de la fe con creatividad y competencia. Uno con las botas de montaña en los barrios marginales, el otro con el ratón del ordenador; ambos con el mismo objetivo: llevar el amor de Dios a las periferias existenciales de su tiempo.

 

Sus muertes prematuras, ambas por enfermedades fulminantes, fueron el sello final de una vida ya entregada. Pier Giorgio, a los 24 años, contrajo polio probablemente contagiado por aquellos a quienes servía. En su lecho de muerte, sus últimas notas fueron instrucciones para ayudar a los pobres que asistía. Su funeral reveló a su familia una caridad heroica y silenciosa: las calles de Turín se abarrotaron de indigentes, enfermos y viudas a quienes nadie conocía, pero a quienes él había ayudado en secreto, es canonizado en el centenario de su muerte,.

 

Carlo, a los 15 años, ofreció sus sufrimientos por el Papa y la Iglesia. Su tumba en Asís se convirtió de inmediato en un lugar de peregrinación para jóvenes de todo el mundo que se identifican con su figura cercana y auténtica. Nacido en pontificado de San Juan Pablo II, fallecido en los primeros meses de SS.Benedicto XVI,  beatificado por SS. Francisco, y canonizado por su SS. León XIV.

 

 

Beatificados por dos papas de la juventud (Juan Pablo II a Frassati y Francisco a Acutis), su mensaje es increíblemente actual.

 

Pier Giorgio grita “Verso l’alto!” (¡Hacia lo alto!):** Una invitación a no conformarse, a ascender siempre, a buscar la cima en la vida espiritual sin miedo a mancharse con el barro de la calle. Es el santo de la alegría contagiosa, de la amistad verdadera y del compromiso social.

Carlo advierte: “Todos nacemos originales, pero muchos mueren como fotocopias”:** Un llamado a la autenticidad, a no seguir modas pasajeras y a atreverse a vivir una fe creativa y personal, usando las herramientas del propio tiempo.

 

Ellos no son santos “de altar” inalcanzables. Son hermanos mayores en la fe que muestran que la santidad no es huir del mundo, sino **amar a Dios en el mundo** con todo el entusiasmo, la creatividad y la pasión que caracterizan al corazón joven. Demuestran que, ya sea con una brújula de montaña o un smartphone en la mano, el camino al cielo está abierto para todos los que, como ellos, deciden recorrerlo con un amor extraordinario en la vida ordinaria.

SS. León XIV, afirmaba en su homilia: «Nos animan con sus palabras: “No yo, sino Dios”, decía Carlo. Y Pier Giorgio: “Si tienes a Dios como centro de todas tus acciones, entonces llegarás hasta el final”. Esta es la fórmula, sencilla pero segura, de su santidad. Y es también el testimonio que estamos llamados a imitar para disfrutar la vida al máximo e ir al encuentro del Señor en la fiesta del cielo».

 

Este testimonio de fe juvenil tiene un eco potente en México con figuras como **San José Sánchez del Río** (1913-1928), el niño cristero de 14 años que murió gritando “¡Viva Cristo Rey!” tras ser torturado por negarse a renunciar a su fe, y los **Tres Niños Mártires de Tlaxcala** (Cristóbal, Antonio y Juan, s. XVI), los primeros santos mártires de América, que demostraron que la semilla del Evangelio echó raíces profundas en el corazón de los jóvenes desde el principio.

 

Juntos, todos ellos forman una constelación de santidad que ilumina el camino para las nuevas generaciones, probando que la juventud, lejos de ser un impedimento, es un tiempo propicio para conquistar el cielo con audacia y alegría.

            La provincia eclesiastica de Xalapa, también tiene a su joven beato; Ángel Diario Acosta Zurita, (1908-1931). Asesinado  a los 23 años y los tres meses de su ordenación sacerdotal, en el Puerto de Veracruz. Nuestros santos y beatos mexicanos, todos ellos han sido martires; asesianos por su fe.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (1934-2026) y su relación con Xalapa, Ver.

  Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (1934-2026) y su relación con Xalapa, Ver. Ángel Rafael Martínez Alarcón El pasado jueves 22 de octubre de 2...