Maximiliano de Habsburgo: el emperador fantasma que aún recorre México

 Maximiliano de Habsburgo: el emperador fantasma que aún recorre México

 

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

Aunque parezca increíble, el archiduque Ferdinand Maximilian Joseph Maria von Habsburg-Lothringen—(1832-1867) y último emperador de México— sigue teniendo una presencia fantasmal 158 años después de su fusilamiento en el Cerro de las Campanas. Su figura regresa una y otra vez al imaginario colectivo de la sociedad mexicana, tanto entre sus adversarios como entre quienes, aún hoy, le reconocen algo de razón o de tragedia.

 

La editorial Crítica acaba de lanzar una colección dedicada a los «malos» de la historia nacional. Entre ellos figuran La Malinche, Victoriano Huerta y Gustavo Díaz Ordaz. Pero es en ese catálogo donde aparece una obra que merece una lectura cuidadosa: Los malos de la historia: Maximiliano (2025), del historiador Will Fowler (1966).

 

No es casualidad que esta biografía vea la luz al mismo tiempo que otras editoriales mexicanas también miran hacia el siglo XIX. La editorial Ánimas —dirigida por Rodrigo Fernández Chedraui— ha publicado recientemente otra biografía sobre el secretario particular del general Maximino Ávila Camacho, lo que muestra un renovado interés por las figuras que han construido —y también fracturado— el relato nacional.

 

Los malos de la historia: Maximiliano. Crítica, México, 195 páginas; se estructura en once capítulos que llevan al lector desde el Schönbrunn imperial hasta la muerte en Querétaro. Su índice es ya una declaración de intenciones:

 

¿Malo de la historia o héroe trágico romántico?.Schönbrunn (1832-1848)Príncipe prescindible, poeta de alta mar (1848-1856)Una joven esposa y un virreinato en ebullición (1856-1859)Una jaula de seda y oro frente al mar (1859-1861) El canto de la sirena (1861-1864) El emperador liberal (1864-1865) Adiós, mamá Carlota (1865-1866) Mariposas y cangrejos (1866) Muerte en Querétaro (1867)Conclusión: Maximiliano y su contexto. La obra incluye además bibliografía y agradecimientos, y se encuentra disponible tanto en papel como en formato digital.

 

Fowler no juzga de entrada. En lugar de eso, reconstruye los hilos de una vida tejida entre la idealización romántica, la ingenuidad política y una tragedia que México nunca ha terminado de procesar del todo.

 

Will Fowler es británico, catalán y, como él mismo bromea, «un poco xalapeño». Doctor por la Universidad de Bristol y profesor investigador en la Universidad de St Andrews (Reino Unido), es uno de los historiadores extranjeros más destacados especializados en el México del siglo XIX. Su obra, ya un clásico del primer cuarto del siglo XXI mexicano, se distingue por un manejo riguroso de los fondos archivísticos nacionales y una prosa que no sacrifica el pulso narrativo.

 

En 2026, Fowler cumplirá 60 años de una vida académica fructífera, tanto en la investigación como en la docencia universitaria. Su producción historiográfica es abundante y diversa. Entre sus títulos más recientes destacan: Santa Anna. ¿Héroe o villano? La biografía que rompe el mito (2018, Crítica) La Guerra de Tres Años (1857-1861). El conflicto del que nació el Estado laico mexicano* (2020, Crítica)

Patriotas (2024, Planeta), su primera novela. Los malos de la historia: Maximiliano (2025, Crítica)

 

En semanas recientes, Fowler compartió en su cuenta personal de Facebook las portadas de sus obras tanto en inglés como en castellano, un gesto que revela su cercanía con el público más allá del ámbito académico. No solo ha publicado una infinidad de artículos en las revistas especializadas más importantes del mundo, sino que ha sabido construir un puente sólido entre la erudición y la divulgación.

 

 

Dentro de su vasta producción, las biografías del xalapeño Antonio López de Santa Anna (1794-1876) ocupan un lugar central. En junio de este año se conmemora el 150 aniversario del fallecimiento del «Libertador de Veracruz» y Benemérito de la Patria —títulos que la historia oficial ha vuelto incómodos. Fowler ya había publicado Santa Anna ¿Héroe o villano? (2007, Crítica), obra que rompió el mito y ofreció una nueva interpretación del caudillo decimonónico. Santa Anna (2010) bajo el sello de la Universidad Veracruzana.

 

En la segunda mitad de 2025, Los malos de la historia: Maximiliano tuvo una singular presencia en el territorio nacional. Realizó una de las pocas giras de presentación de un libro de historia, visitando varios estados de la República en instituciones universitarias y espacios de la sociedad civil. El propio Fowler informó puntualmente en sus redes sociales sobre cada presentación y compartió videos en YouTube.

 

En Xalapa, el libro se presentó en el marco del Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia, celebrado en noviembre. Quien esto escribe organizó el XIII ENAH en 1991, por lo que este regreso del congreso a la ciudad tiene un sabor especial. Sin duda, se trata de uno de los pocos libros de historia reciente que ha sido presentado en la mayor parte del territorio nacional.

 

 

Will Fowler afirma que existen unas treinta biografías escritas sobre la vida y obra del Segundo Emperador mexicano, Maximiliano de Habsburgo, quien gobernó de mayo de 1864 a junio de 1867. La presente obra es de divulgación científica: una escritura seria, accesible para una inmensa mayoría.

 

Estamos acostumbrados a los tratados históricos producto de la investigación en el más amplio sentido de la palabra. El doctor Fowler es uno de los pocos historiadores extranjeros que trabajan sobre la historia de México y que acumula miles de horas de trabajo en los más diversos archivos, desde el Archivo General de la Nación hasta los estatales y municipales, civiles como paroquiales. De ahí la importancia y solidez de sus investigaciones.

 

 

Fowler no defiende a Maximiliano, pero lo entiende. Y al entenderlo, nos obliga a preguntarnos: ¿por qué su figura sigue fascinando a México? ¿Qué dice de nosotros que el archiduque fusilado en 1867 regrese una y otra vez a las librerías, las series, los ensayos y los debates?

 

Tal vez porque Maximiliano no es solo un personaje histórico. Es una herida abierta, una posibilidad fallida, un espejo donde el México del siglo XXI sigue mirándose sin terminar de reconocerse.

 

Los malos de la historia: Maximiliano no es solo un libro sobre un emperador. Es una invitación a repensar cómo construimos —y destruimos— a nuestros héroes y villanos.

40 años de la perestroika y la glasnost que cambiaron el mundo

 40 años de la perestroika y la glasnost que cambiaron el mundo

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

Gracias a mis anotaciones personales en una agenda correspondiente al año de 1986 —hace ya cuarenta años— he podido reencontrarme con una etapa fundamental de mi vida. Aquella agenda, de manufactura soviética, fue en su momento un simple cuaderno de uso cotidiano, donde registré un sinfín de actividades y acontecimientos. Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha convertido en un valioso testimonio de memoria personal.

En aquel entonces no tenía un propósito específico más allá de conservar recuerdos. Ese año, entre otras cosas, celebré mis primeros veinte años de vida. Durante casi cuatro décadas, la agenda permaneció guardada en el “baúl de los recuerdos”, acompañando también una de las experiencias más significativas de mi juventud: el aprendizaje del idioma ruso en el Instituto de Intercambio Cultural México–URSS “José Mancisidor”.                               

Las clases eran impartidas por el maestro Raymundo Aguas Franco, quien contaba con certificación del Instituto Pushkin en Moscú, entonces capital de la hoy desaparecida Unión Soviética. En sus páginas aún se conservan apuntes, sueños e incluso algunas oraciones escritas en lengua rusa. Este pequeño universo de información refleja no solo un periodo histórico, sino también una etapa profundamente personal.

Recientemente me di a la tarea de releer estas notas, lo que me llevó a evocar tiempos pasados, así como a recordar a amigos y familiares, muchos de ellos ya fallecidos, y otros con quienes he perdido todo contacto. También aparecen nombres de diplomáticos soviéticos acreditados en México, de algunos de los cuales ya no conservo memoria precisa.

Entre todos los temas registrados, uno en particular captó poderosamente mi atención: el XXVII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) , celebrado en Moscú en febrero de 1986. Debo confesar que fue la primera vez que viví —aunque a la distancia, desde Xalapa— un acontecimiento político de tal magnitud para el primer Estado socialista, fundado en 1922 por Vladimir Ilich Uliánov, Lenin(1870-1924).

 

En aquellos años me desempeñaba como bibliotecario en el Instituto de Intercambio Cultural México–URSS. La biblioteca llevaba el nombre de Chinguiz Aitmátov (1928-2008), destacado escritor y diplomático de la República Socialista Soviética de Kirguistán. A través de correo ordinario, y en ocasiones mediante valija diplomática, recibíamos abundante material informativo del gobierno soviético, tanto en español como en ruso.

Entre las publicaciones que llegaban regularmente se encontraban periódicos como Pravda, Izvestia, Novedades de Moscú y Komsomólskaya Pravda, así como diversas revistas: Literatura Soviética, Ajedrez en la URSS, Sputnik, Tiempos Modernos, América Latina, Unión Soviética, Mujer Soviética y el boletín de la embajada soviética en México. Estábamos al día de la realidad de la URSS, sin olvidar las cintas de Radio Moscú.

Meses previos al año 1986, hubo toda una serie de información propagandística sobre los futuros trabajos del XXVII Congreso del PCUS, el evento más importante en la vida política de la URSS. Desde finales del siglo XIX (1898) hasta 1991 se celebraron congresos del Partido Comunista; algunos destacaron más que otros, como ocurrió hace setenta años con el XX Congreso, cuando Nikita Jruschov impulsó la desestalinización y denunció el culto a la personalidad.

 

El XXVII Congreso se celebró en Moscú del 25 de febrero al 6 de marzo de 1986. Era el primer año en que Mijaíl Serguéievich Gorbachov encabezaba el gobierno y el partido en la URSS, con la participación de cinco mil delegados. Todo un acontecimiento para el movimiento internacional comunista, con la asistencia de jefes de Estado y líderes de sus partidos. En el caso de México, asistieron integrantes del partido.

Entre los jefes de Estado asistentes se encontraban: Fidel Castro, Le Duan, Wojciech Jaruzelski, Gustáv Husák, Erich Honecker, János Kádár, Todor Zhivkov, Nicolae Ceaușescu, Jambyn Batmönkh, Kaysone Phomvihane, Babrak Karmal, José Eduardo dos Santos, Heng Samrin, Dimche Belovski, Kang Sung San, Athos Fava, Peter Simon, Jorge Ibáñez, Giocondo Dias, Jean-Baptiste Boukary Lingani, Volodia Teitelboim, Ezekias Papaioannou, B. Roskou, Schafik Handal y Fermán Cienfuegos, Arvo Aalto, Chandra Rajeswara Rao, Mitsuhiro Kaneko, Rubén Darío Sousa Batista, Ângelo Veloso, Abdullah al-Ahmar, Lars Helge Werner y Alonso Ojeda Olaechea, sin contar los miles de militantes de izquierda que participaron en los trabajos.

Los trabajos del XXVII Congreso del PCUS contaron con la participación de unos cinco mil delegados militantes del PCUS provenientes de las quince repúblicas. Las sesiones fueron conducidas por su máximo dirigente, Mijaíl Serguéievich Gorbachov, quien anunció una serie de reformas para la economía de la URSS. Eran los años del ascenso del neoliberalismo, impulsado por Ronald Reagan, expresidente de Estados Unidos, y Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido.

El 18 de marzo de 1986, en una reunión de trabajo con el embajador de la URSS en México, Rostislav Aleksándrovich Serguéyev (1926-2018), quien por más de una década ejerció dicha representación diplomática, se nos propuso una serie de actividades para dar a conocer los resultados del XXVII Congreso del PCUS, destacando las reformas anunciadas como perestroika y glasnost. Se pretendía aprovechar la intelectualidad existente en Xalapa por ser sede de la Universidad Veracruzana: coloquios, conferencias, así como acercamientos con los partidos de izquierda y con el propio PRI —partido similar al PCUS por sus prácticas— sin olvidar las publicaciones en la prensa local con todos los boletines enviados por la Agencia Nóvosti. No todo se pudo realizar.

Desde el consulado de la URSS acreditado en el puerto de Veracruz, con cónsul interino —pues en el mes de febrero el primer cónsul en el puerto, Iván Nikoláyevich Goyán, había regresado a la URSS—, nos llegaron los primeros cientos de folletos y libros con los discursos pronunciados en el Congreso.

Para el 20 de marzo, el presidente del Instituto de Intercambio Cultural México–URSS, el exembajador de México en la URSS, el veracruzano Carlos Zapata Vela (1906-1990), envió para Xalapa el primer paquete de libros con el título Informe del Secretario General del PCUS Mijaíl Serguéievich Gorbachov en el XXVII Congreso del Partido, con 180 cuartillas. Todavía no era la versión autorizada.

La agencia de noticias de la URSS, TASS, envió una serie de exposiciones fotográficas de gran tamaño, en blanco y negro, de cada una de las actividades de los días de trabajo en el congreso en Moscú, con su pie de foto correspondiente. Las mismas fueron exhibidas en las instalaciones del Instituto, en su sede de Américas 116, altos, en la colonia José Cardel.

 

También Radio Moscú envió una serie de cintas en lengua española en las que se relataba cada uno de los acontecimientos del Congreso. Dichas cintas se transmitieron en Radio Universidad Veracruzana.

 

Así trabajamos todo el resto del año. Para 1987 se publicó el libro Mijaíl Gorbachov. Perestroika. Nuevas ideas para mi país y el mundo, editorial Diana, México, 300 páginas.

La caída del régimen comunista cubano por la vía del diálogo


 La caída del régimen comunista cubano por la vía del diálogo

 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El año 2026 se perfila como un periodo de profundas transformaciones en la geopolítica mundial. Donald Trump, en su segundo mandato presidencial iniciado en enero de 2025, ha desarrollado una política exterior contundente en menos de un año. En el ámbito de las relaciones bilaterales, ha destacado su confrontación con el presidente de Ucrania, a quien recibió en la Casa Blanca con una reprimenda pública que incluyó críticas a su vestimenta. Asimismo, en los primeros días de enero fue capturado el dictador de Venezuela por fuerzas estadounidenses. El domingo 22 de febrero fue aprehendido “El Mencho”, presunto líder criminal, en una operación atribuida al gobierno mexicano. A finales del mismo mes, el 28 de febrero, se inició una ofensiva militar contra la República Islámica de Irán, que derivó en la muerte de su líder religioso.

 

En las últimas semanas, el presidente Donald Trump ha manifestado en diversas ocasiones que en su agenda internacional se encuentra el régimen comunista de Cuba, así como la dictadura de Nicaragua. Además, circulan rumores sobre posibles acciones contra el denominado “narco presidente” Manuel Andres López Obrador y sus hijos, señalados por su presunta vinculación con el crimen organizado en México. Muchos de admiradores todavia no reconocer a la sucesora como Presidente

 

El 12 de marzo del presente año, en el marco de una iniciativa encabezada por el presidente Trump,se difundió en redes sociales la noticia de una conferencia de prensa ofrecida por el dictador cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez (1960), presidente de Cuba desde 2019 y primer secretario del Partido Comunista de Cuba desde 2021. Con un semblante sombrío, presuntamente por la presencia de un familiar cercano a Raúl Castro RuzDíaz-Canel anunció que los gobiernos de Estados Unidos y Cuba habían establecido una mesa de diálogo para mejorar las relaciones bilaterales. Dicho anuncio fue interpretado como un reconocimiento del fracaso del régimen instaurado en 1961, que durante 65 años ha sumido a la isla —antigua “joya de la corona” española por cuatro siglos— en una crisis de pobreza, falta de petroleo bajo el marxismo.

 

En la mañana de ese mismo día, el régimen dictatorial cubano anunció la liberación de 51 presos políticos. No obstante, se desconoce con exactitud el número total de ciudadanos cubanos que permanecen detenidos por motivos políticos. El anuncio de Díaz-Canel, en el que por primera vez no se pronunciaron consignas contra el “imperio” estadounidense, confirma la importancia del diálogo con Washington. En las próximas semanas, se anticipa la posibilidad de una transición hacia una Cuba democrática y de libertades para el pueblo cubano, tras más de seis décadas de régimen.

 

Las relaciones entre México y Cuba se remontan a la época de la conquista, específicamente a la llegada de Hernán Cortés a Mesoamérica procedente de Santiago de Cuba. México mantiene una deuda histórica con los ciudadanos cubanos, particularmente por la actuación del presidente Adolfo López Mateos(1910-1969), quien durante su gobierno tuvo en sus manos el destino de los protagonistas del asalto al Cuartel Moncada en 1956. En lugar de devolverlos a la justicia cubana, las autoridades mexicanas les brindaron facilidades para su entrenamiento militares en zonas rurales, bajo la supervisión del capitán del Ejército Mexicano Fernando Gutiérrez Barrios (1927-2000), quien habría proporcionado los medios para su preparación militar. Desde Santiago de la Peña, en Tuxpan, Veracruz, partieron los expedicionarios que darían inicio a la revolución, que en ese entonces aún no se identificaba explícitamente como socialista, tal como lo proclamaría posteriormente Fidel Castro Ruz (1926-2016).

 

La Revolución Cubana se convirtió en un referente de la lucha libertaria para las naciones latinoamericanas. A pesar de los esfuerzos de los Estados Unidos por contenerla —desde la administración de John F. Kennedy (1917-1963) hasta la fracasada invasión de Bahía de Cochinos—, la política estadounidense hacia la isla durante los gobiernos de Truman, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Clinton, Bush hijo, Obama y Biden ha sido caracterizada como tibia, en contraste con las amenazas del actual presidente Trump.

 

La propaganda comunista ha denunciado un bloqueo económico contra Cuba, calificado por sus críticos como un embargo derivado de la expropiación de propiedades de ciudadanos estadounidenses. No obstante, Cuba mantiene vínculos comerciales con más de cien naciones. Los gobernantes cubanos han dependido históricamente del respaldo internacional, particularmente de la Unión Soviética durante treinta años, hasta su disolución el 31 de diciembre de 1991. Posteriormente, el régimen atravesó el denominado “Período Especial”, mientras miles de cubanos abandonaban la isla. En las últimas décadas, el sostenimiento económico de Cuba ha dependido del apoyo de Venezuela, Irán y China. Hoy, las dos primeras economías han sufrido reveses significativos frente al “imperialismo” estadounidense encabezado por el presidente Trump. Sin olvidar que el Gobierno de México regalaba el petroleo, sin autorización del pueblo mexicano.

 

El presidente de México, Claudia Sheinbaum Pardo, debería renunciar al cargo y aceptar la designación como secretaria del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, donde sus afinidades ideológicas serían más evidentes. Asimismo, se le ha señalado por estar más preocupada por la situación cubana que por los problemas nacionales.

 

Por su parte, Manuel Andrés López Obrador no ha mostrado solidaridad con las tragedias ocurridas en México durante los últimos años,  no ha manifestado el mismo respaldo hacia las madres de las víctimas de desaparición forzada ni hacia los damnificados por las inundaciones en Poza Rica, Veracruz. En contraste, ha sido puntual en su apoyo al “narco dictador” Nicolás Maduro y ha promovido donativos para la cúpula de la “narco dictadura cubana”, lo que ha sido interpretado como un mecanismo para obtener recursos económicos destinados a financiar campañas electorales para diputados y gobernadores en 2027.

 

En días recientes, el dictador cubano ha anunciado una suerte de perestroika orientada a recuperar una economía devastada. El cantautor Silvio Rodríguez, quien alguna vez cantó a su “unicornio azul”, parece haber encontrado su AKM  para la defensa del territorio ante una posible invasión estadounidense.

 

Finalmente, se espera que la transición hacia la democracia en Cuba sea pacífica, ante el evidente desgaste del régimen. La consigna “Patria y Vida” resume el anhelo de los cubanos dentro de la isla. Que  mejor conmemoración del centenario del natalicio de Fidel Castro Ruz, y décimo aniversario de su muerte. Los 20 años que anuncio su retiro del poder, el 31 de julio de 2006.

Del Plan de Tuxtepec a la Reforma Dictatorial del 2026

 Del Plan de Tuxtepec  a  la  Reforma Dictatorial del 2026 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

El pasado miércoles 10 de marzo, la administración encabezada por la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, quien ostenta los récords de ser la presidenta con mayor aprobación popular y la más votada en la historia política de México, sufrió un revés de consideración. La iniciativa de reforma en materia electoral —denominada por el oficialismo como "Reforma Electoral" y calificada por la oposición como "Ley Maduro"— no logró alcanzar las mayorías necesarias para su aprobación en el Congreso de la Unión. Dicho fracaso legislativo puede interpretarse como una derrota política, evidenciada por la falta de consenso incluso entre sus aliados tradicionales, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Esta propuesta, en su concepción y espíritu, porta el sello indeleble de su predecesor en el Ejecutivo, el ex presidente Manuel Andrés López Obrador.

La fallida reforma del régimen actual se inscribe en el marco del 150 aniversario de la proclamación del Plan de Tuxtepec, liderado por el general Porfirio Díaz en 1876. Dicho plan, en su tercer intento por alcanzar la presidencia, inauguró un prolongado período autoritario. La analogía histórica resulta sugerente para analizar el presente, así como el proyecto político que algunos analistas han denominado del "Mesías tropical", en alusión al principal artífice intelectual de esta iniciativa. El objetivo último de la reforma, desde una perspectiva crítica, habría sido la consolidación hegemónica y, virtualmente, vitalicia de Morena en el poder, emulando modelos de partido único como los de Corea del Norte o Cuba.

La narrativa del actual proyecto político, a menudo designado como la "Cuarta Transformación" (4T), se ha caracterizado por una aparente inversión semántica de sus principios declarados. El lema "No mentir, no traicionar y no robar" fungió, a juicio del autor, como un recurso discursivo que contribuyó a obtener el respaldo electoral a partir de 2018. La iniciativa de reforma, en este contexto, nació sin viabilidad política al ser elaborada al margen de las fuerzas opositoras. Durante los últimos siete años, la administración federal ha mantenido una relación de nulo diálogo con estas, una práctica que contrasta con la esencia de los regímenes democráticos, donde la interlocución entre gobierno y oposición resulta fundamental para la construcción de acuerdos y la gobernabilidad. En este sentido, se señala una paradoja en la figura del ex presidente López Obrador: un político que, habiendo iniciado su carrera en 1977 dentro de un sistema que entonces comenzaba a abrirse al diálogo con las minorías, adoptó en el poder una postura que algunos califican como heredera de un priismo totalitario.

La historia política mexicana ofrece un contraste significativo. Hace casi medio siglo, durante el gobierno de José López Portillo y ante la coyuntura de una candidatura presidencial única en 1976, el régimen priista comprendió la urgencia de democratizar el sistema. Bajo la dirección de Jesús Reyes Heroles como Secretario de Gobernación, se convocó a una amplia reforma política que sentó a dialogar a la oposición, incluyendo a partidos que operaban en la clandestinidad en un contexto de lucha guerrillera. Aquella reforma, entre otros logros, otorgó el registro legal al Partido Comunista Mexicano. En el presente, se argumenta que el gobierno morenista ha optado por la vía opuesta, ignorando a los partidos opositores en un estilo más cercano al autoritarismo que a la construcción democrática.

El discurso oficial ha justificado la extinción de órganos autónomos y fideicomisos bajo el argumento del combate a la corrupción y la necesidad de eliminar privilegios. Sin embargo, el autor sostiene que estos "ahorros" no han sido debidamente informados ni su destino ha sido transparente, citando como ejemplo el caso del avión presidencial y los beneficios que, presuntamente, recayeron en los hijos del ex presidente López Obrador. Esta retórica del ahorro y la austeridad se suma, desde esta perspectiva, al catálogo de lo que se consideran inconsistencias del proyecto en curso.

La derrota legislativa del 11 de marzo representa, en este análisis, un momento de quiebre: la primera gran desautorización política a la presidenta Sheinbaum por parte de su propia coalición, evidenciando una fractura con el legado y los intereses de su mentor político. Esta falta de liderazgo en el Congreso quedó manifiesta en la celebración de la derrota por parte del coordinador de la bancada oficialista, Ricardo Monreal, junto con coordinadores de la oposición, lo que revela las profundas tensiones internas en Morena y sugiere que el control del Poder Legislativo reside aún en facciones leales al lopezobradorismo, más que en la titular del Ejecutivo.

Resulta paradójico que, de haber prosperado la reforma, uno de sus efectos colaterales habría sido la desaparición de sus propios aliados, el PVEM y el PT, a los que el texto califica como "rémoras" del sistema político. Se les describe como empresas familiares con más de tres décadas de presencia, que jamás han contendido electoralmente en solitario, aliándose sucesivamente con diversas fuerzas políticas (PRI, Frente Democrático Nacional, PRD, PAN y Morena) en una lógica de supervivencia y beneficio particular.

En un plano comparativo, se evoca la perestroika y la glasnost impulsadas por Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética durante la década de 1980. Estas reformas, concebidas para reconstruir y transparentar el sistema de partido único, terminaron por precipitar la disolución de la URSS en 1991. A modo de advertencia, se sugiere que la reforma dictatorial mexicana, al buscar consolidar a Morena por décadas en el poder, podría generar consecuencias imprevistas.

La comisión presidencial encargada de diseñar la reforma estuvo integrada por figuras como Pablo Gómez, a quien se describe contradictoriamente como un comunista que terminó al servicio de un presidente de origen priista; Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Gobernación; José MerinoErnestina GodoyLázaro Cárdenas Batel, testigo de la lucha democrática reciente; Jesús Ramírez Cuevas; y Arturo Zaldívar. La iniciativa presentada por la presidenta Sheinbaum fue calificada por sus críticos como violatoria del pacto federal y del artículo 115 constitucional, que establece las bases del municipio libre. La derrota de esta reforma refleja una profunda crisis de liderazgo y una peligrosa propensión a emular caudillismos del pasado, en lo que denomina el "síndrome de Vicente Guerrero".

 

Marx Arriaga: el burócrata que puso en jaque a la SEP a 105 años de su fundación

 Marx Arriaga: el burócrata que puso en jaque a la SEP a 105 años de su fundación

 

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El pasado viernes 13 de febrero de 2026 pasará a la historia de la administración pública federal como el día en que un burócrata de segundo nivel puso en jaque a la Secretaría de Educación Pública. La SEP fue fundada por el insigne José Vasconcelos durante el primer gobierno posrevolucionario, encabezado por el general Álvaro Obregón entre 1920 y 1924. En 1921 nació la SEP, y hasta la fecha conserva la misma nomenclatura, aunque con distintos proyectos políticos a lo largo del tiempo.

 

Lo que presenciamos en vivo a través de Facebook parecía inaudito: la notificación jurídica de la SEP al director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, el doctor Marx Arriaga Navarro.

 

Es larga la lista de mentes brillantes que en algún momento estuvieron al frente de la SEP. No solo como titulares, sino también como burócratas de diversos niveles que, con sus trayectorias, le dieron luz a la institución hasta diciembre de 2018.

 

En los últimos siete años, sin embargo, las luces en la SEP han sido nulas. En este período, lo único que se requería era 99 % de lealtad al Mesías Tropical y 1 % de conocimientos. De los cuatro titulares que ha tenido, solo destaca el expriista Esteban Moctezuma. Los otros tres —incluido el rey del huachicol fiscal,Mario Delgado— arrastran trayectorias más que dudosas.

 

En los gobiernos de la llamada transformación, lo único ilícito parece ser conocer el nombre del titular del Poder Ejecutivo. Nadie recuerda ya los nombres de los secretarios de despacho.

 

Yo, como millones de mexicanos que hemos dado nuestro voto en procesos electorales en contra, conocemos bien la trayectoria del Mesías Tropical. A lo largo de estos años hemos sido críticos de cada una de sus acciones en las políticas públicas del Estado mexicano.

 

En 2018, la única designación que aplaudí fue la del doctor Marx Arriaga Navarro como director general de Bibliotecas de la SEP. Llegaba un universitario, con doctorado en Filología por la Universidad Complutense de Madrid y docente de la Universidad Autónoma de Chihuahua. En esos meses, yo vivía mis últimas experiencias en las bibliotecas del gobierno del Estado de Veracruz. Mientras tanto, la clase política se preguntaba quién era ese joven funcionario, y pronto vincularon su trayectoria académica con su cercanía a la esposa del narco Mesías Tropical.

 

Marx Arriaga representa el 0.00 % de los militantes de Morena que no proviene del PRI. El 99.99 % de la burocracia de primera línea en estos últimos siete años tiene un origen común en el PRI: ahí aprendieron la mística de la militancia, se formaron como cuadros, ocuparon sus primeros cargos, cometieron sus primeros fraudes electorales. Y cuando el PRI ya no les dio más, como ratas que abandonan el barco a punto de hundirse, brincaron al PRD y, desde 2015, a Morena.

 

El falso eslogan de "no robar, no mentir y no traicionar" ellos lo interpretan al revés, como el famoso "botellita de Jerez". Fieles a su maestro Goebbels, convirtieron "primero los pobres" en la frase más hueca del quehacer político. Incluso el farsante comunista de pacotilla Pablo Gómez, líder estudiantil que durante más de 50 años no trabajó y vivió como diputado plurinominal con sus incendiarios discursos contra el PRI, terminó como perrito faldero a las órdenes del priista Manuel Andrés López Obrador.

 

Marx Arriaga, al no venir de la tradición política de la alta burocracia federal, interpretó su destitución de manera combativa. Durante más de 100 horas puso en jaque al presidente de México y al secretario de Educación. Gracias a las transmisiones por Facebook, pudimos seguir cada uno de sus argumentos en defensa del proyecto de la mal llamada Nueva Escuela Mexicana, así como de su salario y los privilegios del cargo.

 

A Morena se le olvida que su origen inmediato fueron las tribus del PRD y el caudillaje del PRI. Una de las primeras acusaciones contra Arriaga fue la de "derechizo", lanzada por los obradoristas más puros. Pero ese argumento era inverosímil. La derecha mexicana —ni siquiera la Iglesia católica— se ha organizado para dar batalla cultural contra la reforma educativa o contra los contenidos de los libros de texto gratuitos. Hay voces críticas, sí, pero el SNTE, fiel a su tradición de cuidar privilegios, es el primero en bajarse los pantalones para mantener la fiesta en paz con el gobernante en turno. Hoy afilia maestros a Morena, como marcaba la vieja traición priista. Desde Carlos Salinas de Gortari se logró la libertad sindical en el SNTE, y eso se nota.

 

En estos últimos siete años, Marx Arriaga ha sido el único funcionario de la 4T que ha defendido su proyecto político —marxista-leninista, maoísta, castrista, chavista, esperemos que no también narco— con debates públicos. Ha sostenido enfrentamientos discursivos con quienes piensan diferente, como mi compañero de doctorado en la Complutense, el escritor Jorge F. Hernández, a quien le costó su cargo cultural en la Embajada de México en España, o con Ricardo Salinas Pliego, por citar algunos. Es un excelente cuadro de izquierda, aunque guarde una disciplina stalinista de adoración al Mesías Tropical.

 

Algo que admiro de Marx Arriaga como funcionario es su naturalidad, sin ostentación ni abuso del cargo. En mayo de 2022 fue invitado a Xalapa para hablar sobre la mal llamada Nueva Escuela Mexicana. La cita fue en el Sindicato de la Escuela Normal Veracruzana. El salón estaba lleno de sillas para asistentes que nunca llegaron. Los pocos que asistieron eran, en su mayoría, distinguidos maestros con carreras forjadas en gobiernos del PRI. Arriaga nos explicó el tema, con el mismo discurso de siempre: el Estado hace sus reformas educativas, nada nuevo. Creo que fui el único que le tomó una foto con el camarada. Llegó a Xalapa desde Guerrero manejando sólo, en una vieja combi rotulada de la dependencia federal.Y tambien agradecido por  contestar cada una de los mensaje enviados al WhatsApp

 

En estas semanas han circulado miles de memes de ambos bandos: los que apoyaron los libros de texto de la 4T y los que no. También artículos analizando lo vivido. La versión más creíbles es que el presidente de México, desde el púlpito de la mañanera, defiende la soberanía nacional, la destitución de Marx Arriaga vino por instrucciones del mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿El motivo? Los estrechos vínculos del funcionario mexicano con la narcodictadura de Nicolás Maduro, hoy preso en Estados Unidos.


In Memoriam: P. David Aguilar Cabeza de Vaca (12-VII- de 1964 – 17- II- 2026)

 In Memoriam: P. David Aguilar Cabeza de Vaca (12-VII- de 1964 – 17- II- 2026)

 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El 17 de febrero es una fecha que ha marcado mi vida desde la infancia. En mi hogar, siempre estuvo grabada por el fallecimiento del General Maximino Ávila Camacho (1891-1945). Cada año, leíamos con gran atención las reseñas que, un día después, publicaba el periódico Novedades de México, propiedad de don Rómulo O'Farril (1917-2006) y de Hilda Ávila Camacho, hija del exgobernador de Puebla. Recuerdo vívidamente, siendo niño, bajar del museo particular de la familia Ávila Camacho un legajo para leer su nombre —el del ex Secretario de Comunicaciones (1941-1945)— junto con los de sus padres y hermanos. Todos excepto su hermano Manuel, cuyos restos descansaron por años en La Herradura, su rancho en el Estado de México, y que desde hace unos 30 años yacen en un panteón civil.

 

El 17 de febrero de 2026, justo en la víspera del Miércoles de Ceniza —técnicamente, un Martes de Carnaval—, esta fecha adquirió un nuevo y profundo significado. Tras una mañana nutrida de actividades religiosas que nos preparaban para el inicio de la Cuaresma, recibí dos noticias que me llenaron de pesar. Primero, me informaron del repentino fallecimiento de mi hermano en la fe del Camino Neocatecumenal: Samuel Alfonso Gómez Galindo (1973-2026), un hombre joven que caminaba en la Parroquia de la Resurrección. Minutos más tarde, un amigo sacerdote me comunicaba la partida del presbítero David Aguilar Cabeza de Vaca, también joven. Había estado enfermo y fue sometido a una operación con la esperanza de que terminara su sufrimiento, pues siempre fue un hombre sano. Ante esto, solo cabe recordar el misterio de la muerte en el plan de Dios, que solo Él conoce.

 

David nació en la ciudad de Xalapa el 12 de julio de 1964, en los días en que se desarrollaban los trabajos del Concilio Vaticano II, durante los primeros meses del pontificado de San Pablo VI (1897-1978) y con don Manuel Pío López (1891-1971) como primer Arzobispo de Xalapa. Sus padres fueron Ricardo Aguilar y la señora María Ernestina Cabeza de Vaca; su padrino de bautizo el licenciado José Luis Cuevas Landa (1930-2021)

 

Con el padre David Aguilar Cabeza de Vaca me unía una amistad que data de los hermosos años de la adolescencia. Éramos dos adolescentes diametralmente opuestos en todos los sentidos, y por eso precisamente creo que nació una sincera amistad, que se cultivó con el paso de los años. Nos conocimos en las instalaciones del Instituto de Intercambio Cultural México-URSS “José Mancisidor” de nuestra querida ciudad de Xalapa, donde yo tenía mi primer trabajo como bibliotecario. Una de las principales actividades del instituto era la impartición de cursos de lengua rusa, impartidos por el matemático y maestro universitario Raymundo Aguas Franco, egresado de una de las más prestigiosas universidades de la desaparecida URSS y certificado por el Instituto Pushkin para la enseñanza de la lengua de Dostoievski.

 

David comenzó a asistir a los cursos y, poco tiempo después, ya participaba activamente en las actividades del instituto. Era un joven especial, muy serio, que siempre se comportaba como un adulto mayor. Las risas propias de nosotros los jóvenes de aquel entonces, él las moderaba como un adulto. Poseía una inteligencia también especial: mientras a todos los estudiantes nos costaba trabajo pronunciar los diálogos en ruso, David rápidamente aprendía, así como a utilizar el alfabeto cirílico. Y lo más complejo, las declinaciones de las palabras, parecía que David ya traía el "chip" para resolverlo. Ganó un premio de la Revista URSS, en la ciudad México, pronuncio un discurso en ruso y español, dejando con boca abierta a los diplomaticos soviéticos y el mismo Carlos Zapata Vela,  ex embajador de México en la URSS-

 

Es imposible hacer un listado de todas las actividades que realicé en compañía de David. Siempre caminamos juntos por las calles de Xalapa, donde nunca dejamos de platicar. Eran también los años de la juventud, de preguntas y búsquedas. Yo ya participaba en la Iglesia, en las Comunidades, y él, con un pensamiento muy claro, siempre fue un contrapunto sereno. Hoy, al recordar esos años, pienso en la generosidad de David para soportar cada una de mis ideas extravagantes. Él siempre convocaba al orden y la mesura.

 

Llegó el tiempo de la Universidad. Él eligió la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo en la Universidad Veracruzana. La mayoría de los estudiantes de los cursos de ruso teníamos como objetivo obtener una de las becas que las universidades soviéticas ofrecían para el estudiantado veracruzano; un gran número de jóvenes lograron estudiar en la patria fundada por Lenin.

 

Una de las grandes conversiones que me tocó presenciar fue cuando David me informó su ingreso al seminario, en su modalidad de vocaciones tardías. Este era dirigido por el sacerdote Arturo Patricio Ponce(1934-2011), fundador de la Casa de San Pablo, donde se formaban los adultos para el sacerdocio.

 

El final de su formación sacerdotal me la perdí debido a mis años de estudios en la Universidad Complutense de Madrid. Mi amigo David Aguilar Cabeza de Vaca fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Xalapa por su IV Arzobispo, don Sergio Obeso Rivera (1931-2019), primer cardenal de la provincia eclesiástica de Veracruz, en una fecha tan especial como lo es el 13 de mayo del 2000. Hace 25 años. En todo este tiempo, estuvo al servicio de su pueblo, bajo la obediencia de sus obispos: Sergio Obeso RiveraHipólito Reyes Larios (1946-2021) y el VI Arzobispo, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong.

 

En estas últimas décadas, siempre lo molestaba pidiéndole sus servicios como sacerdote para la celebración de la Eucaristía en las comunidades del Camino Neocatecumenal de la Parroquia del Calvario. Siempre fue muy solidario con los hermanos de este camino.

 

En su trayectoria como sacerdote, destacan sus servicios como vicario en diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Xalapa. En los últimos años, estuvo al servicio de la Rectoría de San Juan Bautista.

 

El pensamiento del sacerdote David Aguilar Cabeza de Vaca lo podemos encontrar en las páginas del semanario Alégrate de la Arquidiócesis de Xalapa. En 2004, publicó el libro La caridad en los escritos del beato monseñor Rafael Guízar y Valencia (Editorial Xalapeña, Xalapa, 135 pp.).

 

En la víspera del Miércoles de Ceniza de 2026, el VI Arzobispo de Xalapa, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, presidió en la Rectoría de San Juan Bautista las exequias por su eterno descanso, concelebradas con sus hermanos en el ministerio sacerdotal, y acompañado por los feligreses de la rectoría, familiares y amigos.

 

Carta a Rocio Nahle García de un asesor solidario UPAV 2006

 Carta a  Rocío Nahle García  de un asesor solidario UPAV 2006

Ángel Rafael MARTÍNEZ ALARCÓN

Un servidor  es Ángel Rafael Martínez Alarcón, licenciado en Historia por la Universidad Veracruzana, con estudios de maestría y doctorado por la Universidad Internacional de Andalucía y la Universidad Virtual Hispánica de México, y alumno de la Universidad Complutense de Madrid. Soy uno de los más de ocho millones de veracruzanos a quienes usted no conoce personalmente. El 22 de agosto de 2023,  le  saludarle, siendo usted entonces Secretaria de Energía, durante un desayuno celebrado en la ciudad de Coatepec.

En este año 2026 he seguido con atención sus acciones en favor de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV). Me refiero, en particular, al decreto del pasado 12 de enero y a la reciente detención de su exrector, designación que en su momento contó con su visto bueno. La felicito por permitir que hoy ese personaje enfrente a la justicia. Sin duda, no actuó solo; confío en que en las próximas semanas se produzcan más detenciones por lo que constituye una grave traición a los veracruzanos: el desvío de recursos de una institución educativa.

Señora Gobernadora, usted pasará a la historia de la educación en Veracruz por haber decidido poner orden al interior de la UPAV. Esta institución cumplirá próximamente, en agosto, quince años de su decreto fundacional, anunciado por el entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa en su toma de posesión. Los mandatarios subsecuentes —Flavino Ríos AlvaradoMiguel Ángel Yunes Linares y Cuitláhuac García Jiménez— vieron crecer el proyecto del normalista Guillermo Zúñiga Martínez (1942-2015), aunque con cierto desorden administrativo y una demanda estudiantil exponencial. Durante todos esos años, el interés por mejorar el servicio educativo fue escaso.

Deseo compartir con usted mi historia como asesor solidario de la UPAV desde 2006. Puedo afirmar, en primer lugar, que el cien por ciento de los asesores solidarios hemos actuado guiados por un profundo agradecimiento hacia la educación pública que el Estado mexicano nos brindó. En mi caso, esta formación abarca desde el jardín de niños hasta los estudios doctorales. Cuando el maestro Guillermo Zúñiga Martíneznos invitó a sumarnos al proyecto de la Licenciatura en Educación para Adultos, el objetivo era profesionalizar a los alfabetizadores del Instituto Veracruzano de Educación para Adultos (IVEA).

Posteriormente, el proyecto salió del IVEA y se transformó en el Colegio Estatal de Educadores para Adultos (CEEPA), después en el Instituto Veracruzano de Educación Superior (IVES) y, finalmente, en la UPAV durante los últimos catorce años. Como solía decir Zúñiga Martínez, se trataba de “la Nueva Educación de Veracruz”, al servicio de quienes no habían tenido la oportunidad de acceder a estudios universitarios.

En estas casi dos décadas, he sido testigo de cómo la figura del asesor solidario se ha transformado en una suerte de apostolado franciscano, marcado por la crónica falta de gratificaciones —80 pesos por hora—. Estos pagos pueden tardar un mes, seis meses, un año, dos o incluso tres en depositarse en nuestras cuentas. En todo este tiempo, el asesor solidario no ha recibido reconocimiento alguno en el Día del Maestro ni felicitación por su cumpleaños, como sí hacía el primer rector mediante un telegrama. También hubo intentos de organizar un sindicato para defender nuestros intereses, pero todos fueron abortados.

Nuestra participación en el proceso educativo de la universidad es, sin embargo, fundamental. En la presente crisis, habría sido deseable la instalación de mesas de trabajo entre aprendientes, asesores solidarios y autoridades para diseñar el futuro de nuestra universidad.

Sábados y domingos, los asesores solidarios salimos de nuestros hogares para estar en las aulas junto a nuestros aprendientes —como se les denomina en la UPAV—, aun cuando la gratificación no haya llegado en años. Hoy duele saber que 800 millones de pesos fueron desviados por funcionarios de la universidad. Le aseguro que los miles de asesores solidarios no fuimos testigos ni, mucho menos, cómplices de esa deslealtad hacia su proyecto de gobierno. La sociedad veracruzana ha visto con buenos ojos las detenciones de los corruptos de la UPAV, en complicidad con la Secretaría de Educación de Veracruz.

Le reitero: el cien por ciento de los asesores solidarios somos profesionales titulados, con cédula profesional expedida por la Secretaría de Educación Pública. Actuamos con profunda vocación de servicio educativo. Ninguno se ha enriquecido; vivimos de trabajos honrados. Si bien la condición humana es compleja y no dudo que algunos colegas hayan errado el camino ante la falta de pago, confío en que su gestión signifique una mayor cercanía con la comunidad universitaria. Asimismo, espero que los funcionarios de la Cuarta Transformación que estudien en la UPAV estén debidamente inscritos y cursen sus estudios como cualquier otro alumno.

Señora Gobernadora, no conozco personalmente al actual rector que usted designó hace algunos meses. He recibido información sobre su excelente trayectoria académica —con varias cédulas profesionales de licenciatura, maestría y doctorado—, lo cual resulta alentador. También me han hablado de su cercanía con usted como asesor en el Senado de la República. Espero tener la oportunidad de conocerlo y dialogar, como lo hice con los rectores anteriores. Le ruego que le instruya para mantener una rectoría cercana a la comunidad universitaria, tanto con aprendientes como con asesores solidarios, y de puertas abiertas, tal como lo hacía magistralmente el fundador, don Guillermo Zúñiga Martínez.

Cabe señalar que la UPAV es, hasta donde tengo conocimiento, la única universidad a nivel mundial que no cuenta con una biblioteca. En este rubro pongo a su disposición mis conocimientos y experiencia para contribuir a su fundación.

Para su información, he sido asesor solidario fundador en las licenciaturas de Educación para Adultos, Derecho, Naturopatía, Ciencias Políticas y Podología, y he impartido clases en Psicología y Gastronomía. Asimismo, he participado en casi un centenar de exámenes profesionales de nuestros alumnos a lo largo de estos años.

Señora Gobernadora, honrar honra. En esta nueva etapa que inicia la UPAV, la primera convocatoria para una contratación legal implica que nuestros años de servicio a los veracruzanos no serán reconocidos. Siento una profunda injusticia; parece que los asesores solidarios estamos condenados a transitar de injusticia en injusticia. Este 3 de febrero, por primera vez en la historia de la universidad, se nos recontratará formalmente para continuar ejerciendo la docencia. Asimismo, le informo que un número significativo de extranjeros residentes en Veracruz ha cursado estudios en la UPAV.

Durante todos estos años, los asesores solidarios no hemos recibido capacitación formal para la docencia universitaria. Sería una excelente oportunidad impulsar programas de maestría o doctorado en educación para fortalecer nuestra práctica. Asimismo, cientos de jóvenes recién egresados de la universidad prestan sus servicios como asesores solidarios, encontrando en la UPAV una valiosa escuela de formación profesional.

Actualmente preparo mi documentación para el proceso de selección del próximo lunes 9 de febrero, con el inconveniente de que nunca se nos extendieron constancias de los cursos impartidos. Espero tener éxito en este trámite.

Le agradezco de antemano la atención prestada.

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