Del Plan de Tuxtepec a la Reforma Dictatorial del 2026

 Del Plan de Tuxtepec  a  la  Reforma Dictatorial del 2026 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

El pasado miércoles 10 de marzo, la administración encabezada por la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, quien ostenta los récords de ser la presidenta con mayor aprobación popular y la más votada en la historia política de México, sufrió un revés de consideración. La iniciativa de reforma en materia electoral —denominada por el oficialismo como "Reforma Electoral" y calificada por la oposición como "Ley Maduro"— no logró alcanzar las mayorías necesarias para su aprobación en el Congreso de la Unión. Dicho fracaso legislativo puede interpretarse como una derrota política, evidenciada por la falta de consenso incluso entre sus aliados tradicionales, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Esta propuesta, en su concepción y espíritu, porta el sello indeleble de su predecesor en el Ejecutivo, el ex presidente Manuel Andrés López Obrador.

La fallida reforma del régimen actual se inscribe en el marco del 150 aniversario de la proclamación del Plan de Tuxtepec, liderado por el general Porfirio Díaz en 1876. Dicho plan, en su tercer intento por alcanzar la presidencia, inauguró un prolongado período autoritario. La analogía histórica resulta sugerente para analizar el presente, así como el proyecto político que algunos analistas han denominado del "Mesías tropical", en alusión al principal artífice intelectual de esta iniciativa. El objetivo último de la reforma, desde una perspectiva crítica, habría sido la consolidación hegemónica y, virtualmente, vitalicia de Morena en el poder, emulando modelos de partido único como los de Corea del Norte o Cuba.

La narrativa del actual proyecto político, a menudo designado como la "Cuarta Transformación" (4T), se ha caracterizado por una aparente inversión semántica de sus principios declarados. El lema "No mentir, no traicionar y no robar" fungió, a juicio del autor, como un recurso discursivo que contribuyó a obtener el respaldo electoral a partir de 2018. La iniciativa de reforma, en este contexto, nació sin viabilidad política al ser elaborada al margen de las fuerzas opositoras. Durante los últimos siete años, la administración federal ha mantenido una relación de nulo diálogo con estas, una práctica que contrasta con la esencia de los regímenes democráticos, donde la interlocución entre gobierno y oposición resulta fundamental para la construcción de acuerdos y la gobernabilidad. En este sentido, se señala una paradoja en la figura del ex presidente López Obrador: un político que, habiendo iniciado su carrera en 1977 dentro de un sistema que entonces comenzaba a abrirse al diálogo con las minorías, adoptó en el poder una postura que algunos califican como heredera de un priismo totalitario.

La historia política mexicana ofrece un contraste significativo. Hace casi medio siglo, durante el gobierno de José López Portillo y ante la coyuntura de una candidatura presidencial única en 1976, el régimen priista comprendió la urgencia de democratizar el sistema. Bajo la dirección de Jesús Reyes Heroles como Secretario de Gobernación, se convocó a una amplia reforma política que sentó a dialogar a la oposición, incluyendo a partidos que operaban en la clandestinidad en un contexto de lucha guerrillera. Aquella reforma, entre otros logros, otorgó el registro legal al Partido Comunista Mexicano. En el presente, se argumenta que el gobierno morenista ha optado por la vía opuesta, ignorando a los partidos opositores en un estilo más cercano al autoritarismo que a la construcción democrática.

El discurso oficial ha justificado la extinción de órganos autónomos y fideicomisos bajo el argumento del combate a la corrupción y la necesidad de eliminar privilegios. Sin embargo, el autor sostiene que estos "ahorros" no han sido debidamente informados ni su destino ha sido transparente, citando como ejemplo el caso del avión presidencial y los beneficios que, presuntamente, recayeron en los hijos del ex presidente López Obrador. Esta retórica del ahorro y la austeridad se suma, desde esta perspectiva, al catálogo de lo que se consideran inconsistencias del proyecto en curso.

La derrota legislativa del 11 de marzo representa, en este análisis, un momento de quiebre: la primera gran desautorización política a la presidenta Sheinbaum por parte de su propia coalición, evidenciando una fractura con el legado y los intereses de su mentor político. Esta falta de liderazgo en el Congreso quedó manifiesta en la celebración de la derrota por parte del coordinador de la bancada oficialista, Ricardo Monreal, junto con coordinadores de la oposición, lo que revela las profundas tensiones internas en Morena y sugiere que el control del Poder Legislativo reside aún en facciones leales al lopezobradorismo, más que en la titular del Ejecutivo.

Resulta paradójico que, de haber prosperado la reforma, uno de sus efectos colaterales habría sido la desaparición de sus propios aliados, el PVEM y el PT, a los que el texto califica como "rémoras" del sistema político. Se les describe como empresas familiares con más de tres décadas de presencia, que jamás han contendido electoralmente en solitario, aliándose sucesivamente con diversas fuerzas políticas (PRI, Frente Democrático Nacional, PRD, PAN y Morena) en una lógica de supervivencia y beneficio particular.

En un plano comparativo, se evoca la perestroika y la glasnost impulsadas por Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética durante la década de 1980. Estas reformas, concebidas para reconstruir y transparentar el sistema de partido único, terminaron por precipitar la disolución de la URSS en 1991. A modo de advertencia, se sugiere que la reforma dictatorial mexicana, al buscar consolidar a Morena por décadas en el poder, podría generar consecuencias imprevistas.

La comisión presidencial encargada de diseñar la reforma estuvo integrada por figuras como Pablo Gómez, a quien se describe contradictoriamente como un comunista que terminó al servicio de un presidente de origen priista; Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Gobernación; José MerinoErnestina GodoyLázaro Cárdenas Batel, testigo de la lucha democrática reciente; Jesús Ramírez Cuevas; y Arturo Zaldívar. La iniciativa presentada por la presidenta Sheinbaum fue calificada por sus críticos como violatoria del pacto federal y del artículo 115 constitucional, que establece las bases del municipio libre. La derrota de esta reforma refleja una profunda crisis de liderazgo y una peligrosa propensión a emular caudillismos del pasado, en lo que denomina el "síndrome de Vicente Guerrero".

 

Marx Arriaga: el burócrata que puso en jaque a la SEP a 105 años de su fundación

 Marx Arriaga: el burócrata que puso en jaque a la SEP a 105 años de su fundación

 

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El pasado viernes 13 de febrero de 2026 pasará a la historia de la administración pública federal como el día en que un burócrata de segundo nivel puso en jaque a la Secretaría de Educación Pública. La SEP fue fundada por el insigne José Vasconcelos durante el primer gobierno posrevolucionario, encabezado por el general Álvaro Obregón entre 1920 y 1924. En 1921 nació la SEP, y hasta la fecha conserva la misma nomenclatura, aunque con distintos proyectos políticos a lo largo del tiempo.

 

Lo que presenciamos en vivo a través de Facebook parecía inaudito: la notificación jurídica de la SEP al director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, el doctor Marx Arriaga Navarro.

 

Es larga la lista de mentes brillantes que en algún momento estuvieron al frente de la SEP. No solo como titulares, sino también como burócratas de diversos niveles que, con sus trayectorias, le dieron luz a la institución hasta diciembre de 2018.

 

En los últimos siete años, sin embargo, las luces en la SEP han sido nulas. En este período, lo único que se requería era 99 % de lealtad al Mesías Tropical y 1 % de conocimientos. De los cuatro titulares que ha tenido, solo destaca el expriista Esteban Moctezuma. Los otros tres —incluido el rey del huachicol fiscal,Mario Delgado— arrastran trayectorias más que dudosas.

 

En los gobiernos de la llamada transformación, lo único ilícito parece ser conocer el nombre del titular del Poder Ejecutivo. Nadie recuerda ya los nombres de los secretarios de despacho.

 

Yo, como millones de mexicanos que hemos dado nuestro voto en procesos electorales en contra, conocemos bien la trayectoria del Mesías Tropical. A lo largo de estos años hemos sido críticos de cada una de sus acciones en las políticas públicas del Estado mexicano.

 

En 2018, la única designación que aplaudí fue la del doctor Marx Arriaga Navarro como director general de Bibliotecas de la SEP. Llegaba un universitario, con doctorado en Filología por la Universidad Complutense de Madrid y docente de la Universidad Autónoma de Chihuahua. En esos meses, yo vivía mis últimas experiencias en las bibliotecas del gobierno del Estado de Veracruz. Mientras tanto, la clase política se preguntaba quién era ese joven funcionario, y pronto vincularon su trayectoria académica con su cercanía a la esposa del narco Mesías Tropical.

 

Marx Arriaga representa el 0.00 % de los militantes de Morena que no proviene del PRI. El 99.99 % de la burocracia de primera línea en estos últimos siete años tiene un origen común en el PRI: ahí aprendieron la mística de la militancia, se formaron como cuadros, ocuparon sus primeros cargos, cometieron sus primeros fraudes electorales. Y cuando el PRI ya no les dio más, como ratas que abandonan el barco a punto de hundirse, brincaron al PRD y, desde 2015, a Morena.

 

El falso eslogan de "no robar, no mentir y no traicionar" ellos lo interpretan al revés, como el famoso "botellita de Jerez". Fieles a su maestro Goebbels, convirtieron "primero los pobres" en la frase más hueca del quehacer político. Incluso el farsante comunista de pacotilla Pablo Gómez, líder estudiantil que durante más de 50 años no trabajó y vivió como diputado plurinominal con sus incendiarios discursos contra el PRI, terminó como perrito faldero a las órdenes del priista Manuel Andrés López Obrador.

 

Marx Arriaga, al no venir de la tradición política de la alta burocracia federal, interpretó su destitución de manera combativa. Durante más de 100 horas puso en jaque al presidente de México y al secretario de Educación. Gracias a las transmisiones por Facebook, pudimos seguir cada uno de sus argumentos en defensa del proyecto de la mal llamada Nueva Escuela Mexicana, así como de su salario y los privilegios del cargo.

 

A Morena se le olvida que su origen inmediato fueron las tribus del PRD y el caudillaje del PRI. Una de las primeras acusaciones contra Arriaga fue la de "derechizo", lanzada por los obradoristas más puros. Pero ese argumento era inverosímil. La derecha mexicana —ni siquiera la Iglesia católica— se ha organizado para dar batalla cultural contra la reforma educativa o contra los contenidos de los libros de texto gratuitos. Hay voces críticas, sí, pero el SNTE, fiel a su tradición de cuidar privilegios, es el primero en bajarse los pantalones para mantener la fiesta en paz con el gobernante en turno. Hoy afilia maestros a Morena, como marcaba la vieja traición priista. Desde Carlos Salinas de Gortari se logró la libertad sindical en el SNTE, y eso se nota.

 

En estos últimos siete años, Marx Arriaga ha sido el único funcionario de la 4T que ha defendido su proyecto político —marxista-leninista, maoísta, castrista, chavista, esperemos que no también narco— con debates públicos. Ha sostenido enfrentamientos discursivos con quienes piensan diferente, como mi compañero de doctorado en la Complutense, el escritor Jorge F. Hernández, a quien le costó su cargo cultural en la Embajada de México en España, o con Ricardo Salinas Pliego, por citar algunos. Es un excelente cuadro de izquierda, aunque guarde una disciplina stalinista de adoración al Mesías Tropical.

 

Algo que admiro de Marx Arriaga como funcionario es su naturalidad, sin ostentación ni abuso del cargo. En mayo de 2022 fue invitado a Xalapa para hablar sobre la mal llamada Nueva Escuela Mexicana. La cita fue en el Sindicato de la Escuela Normal Veracruzana. El salón estaba lleno de sillas para asistentes que nunca llegaron. Los pocos que asistieron eran, en su mayoría, distinguidos maestros con carreras forjadas en gobiernos del PRI. Arriaga nos explicó el tema, con el mismo discurso de siempre: el Estado hace sus reformas educativas, nada nuevo. Creo que fui el único que le tomó una foto con el camarada. Llegó a Xalapa desde Guerrero manejando sólo, en una vieja combi rotulada de la dependencia federal.Y tambien agradecido por  contestar cada una de los mensaje enviados al WhatsApp

 

En estas semanas han circulado miles de memes de ambos bandos: los que apoyaron los libros de texto de la 4T y los que no. También artículos analizando lo vivido. La versión más creíbles es que el presidente de México, desde el púlpito de la mañanera, defiende la soberanía nacional, la destitución de Marx Arriaga vino por instrucciones del mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿El motivo? Los estrechos vínculos del funcionario mexicano con la narcodictadura de Nicolás Maduro, hoy preso en Estados Unidos.


In Memoriam: P. David Aguilar Cabeza de Vaca (12-VII- de 1964 – 17- II- 2026)

 In Memoriam: P. David Aguilar Cabeza de Vaca (12-VII- de 1964 – 17- II- 2026)

 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El 17 de febrero es una fecha que ha marcado mi vida desde la infancia. En mi hogar, siempre estuvo grabada por el fallecimiento del General Maximino Ávila Camacho (1891-1945). Cada año, leíamos con gran atención las reseñas que, un día después, publicaba el periódico Novedades de México, propiedad de don Rómulo O'Farril (1917-2006) y de Hilda Ávila Camacho, hija del exgobernador de Puebla. Recuerdo vívidamente, siendo niño, bajar del museo particular de la familia Ávila Camacho un legajo para leer su nombre —el del ex Secretario de Comunicaciones (1941-1945)— junto con los de sus padres y hermanos. Todos excepto su hermano Manuel, cuyos restos descansaron por años en La Herradura, su rancho en el Estado de México, y que desde hace unos 30 años yacen en un panteón civil.

 

El 17 de febrero de 2026, justo en la víspera del Miércoles de Ceniza —técnicamente, un Martes de Carnaval—, esta fecha adquirió un nuevo y profundo significado. Tras una mañana nutrida de actividades religiosas que nos preparaban para el inicio de la Cuaresma, recibí dos noticias que me llenaron de pesar. Primero, me informaron del repentino fallecimiento de mi hermano en la fe del Camino Neocatecumenal: Samuel Alfonso Gómez Galindo (1973-2026), un hombre joven que caminaba en la Parroquia de la Resurrección. Minutos más tarde, un amigo sacerdote me comunicaba la partida del presbítero David Aguilar Cabeza de Vaca, también joven. Había estado enfermo y fue sometido a una operación con la esperanza de que terminara su sufrimiento, pues siempre fue un hombre sano. Ante esto, solo cabe recordar el misterio de la muerte en el plan de Dios, que solo Él conoce.

 

David nació en la ciudad de Xalapa el 12 de julio de 1964, en los días en que se desarrollaban los trabajos del Concilio Vaticano II, durante los primeros meses del pontificado de San Pablo VI (1897-1978) y con don Manuel Pío López (1891-1971) como primer Arzobispo de Xalapa. Sus padres fueron Ricardo Aguilar y la señora María Ernestina Cabeza de Vaca; su padrino de bautizo el licenciado José Luis Cuevas Landa (1930-2021)

 

Con el padre David Aguilar Cabeza de Vaca me unía una amistad que data de los hermosos años de la adolescencia. Éramos dos adolescentes diametralmente opuestos en todos los sentidos, y por eso precisamente creo que nació una sincera amistad, que se cultivó con el paso de los años. Nos conocimos en las instalaciones del Instituto de Intercambio Cultural México-URSS “José Mancisidor” de nuestra querida ciudad de Xalapa, donde yo tenía mi primer trabajo como bibliotecario. Una de las principales actividades del instituto era la impartición de cursos de lengua rusa, impartidos por el matemático y maestro universitario Raymundo Aguas Franco, egresado de una de las más prestigiosas universidades de la desaparecida URSS y certificado por el Instituto Pushkin para la enseñanza de la lengua de Dostoievski.

 

David comenzó a asistir a los cursos y, poco tiempo después, ya participaba activamente en las actividades del instituto. Era un joven especial, muy serio, que siempre se comportaba como un adulto mayor. Las risas propias de nosotros los jóvenes de aquel entonces, él las moderaba como un adulto. Poseía una inteligencia también especial: mientras a todos los estudiantes nos costaba trabajo pronunciar los diálogos en ruso, David rápidamente aprendía, así como a utilizar el alfabeto cirílico. Y lo más complejo, las declinaciones de las palabras, parecía que David ya traía el "chip" para resolverlo. Ganó un premio de la Revista URSS, en la ciudad México, pronuncio un discurso en ruso y español, dejando con boca abierta a los diplomaticos soviéticos y el mismo Carlos Zapata Vela,  ex embajador de México en la URSS-

 

Es imposible hacer un listado de todas las actividades que realicé en compañía de David. Siempre caminamos juntos por las calles de Xalapa, donde nunca dejamos de platicar. Eran también los años de la juventud, de preguntas y búsquedas. Yo ya participaba en la Iglesia, en las Comunidades, y él, con un pensamiento muy claro, siempre fue un contrapunto sereno. Hoy, al recordar esos años, pienso en la generosidad de David para soportar cada una de mis ideas extravagantes. Él siempre convocaba al orden y la mesura.

 

Llegó el tiempo de la Universidad. Él eligió la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo en la Universidad Veracruzana. La mayoría de los estudiantes de los cursos de ruso teníamos como objetivo obtener una de las becas que las universidades soviéticas ofrecían para el estudiantado veracruzano; un gran número de jóvenes lograron estudiar en la patria fundada por Lenin.

 

Una de las grandes conversiones que me tocó presenciar fue cuando David me informó su ingreso al seminario, en su modalidad de vocaciones tardías. Este era dirigido por el sacerdote Arturo Patricio Ponce(1934-2011), fundador de la Casa de San Pablo, donde se formaban los adultos para el sacerdocio.

 

El final de su formación sacerdotal me la perdí debido a mis años de estudios en la Universidad Complutense de Madrid. Mi amigo David Aguilar Cabeza de Vaca fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Xalapa por su IV Arzobispo, don Sergio Obeso Rivera (1931-2019), primer cardenal de la provincia eclesiástica de Veracruz, en una fecha tan especial como lo es el 13 de mayo del 2000. Hace 25 años. En todo este tiempo, estuvo al servicio de su pueblo, bajo la obediencia de sus obispos: Sergio Obeso RiveraHipólito Reyes Larios (1946-2021) y el VI Arzobispo, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong.

 

En estas últimas décadas, siempre lo molestaba pidiéndole sus servicios como sacerdote para la celebración de la Eucaristía en las comunidades del Camino Neocatecumenal de la Parroquia del Calvario. Siempre fue muy solidario con los hermanos de este camino.

 

En su trayectoria como sacerdote, destacan sus servicios como vicario en diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Xalapa. En los últimos años, estuvo al servicio de la Rectoría de San Juan Bautista.

 

El pensamiento del sacerdote David Aguilar Cabeza de Vaca lo podemos encontrar en las páginas del semanario Alégrate de la Arquidiócesis de Xalapa. En 2004, publicó el libro La caridad en los escritos del beato monseñor Rafael Guízar y Valencia (Editorial Xalapeña, Xalapa, 135 pp.).

 

En la víspera del Miércoles de Ceniza de 2026, el VI Arzobispo de Xalapa, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, presidió en la Rectoría de San Juan Bautista las exequias por su eterno descanso, concelebradas con sus hermanos en el ministerio sacerdotal, y acompañado por los feligreses de la rectoría, familiares y amigos.

 

Carta a Rocio Nahle García de un asesor solidario UPAV 2006

 Carta a  Rocío Nahle García  de un asesor solidario UPAV 2006

Ángel Rafael MARTÍNEZ ALARCÓN

Un servidor  es Ángel Rafael Martínez Alarcón, licenciado en Historia por la Universidad Veracruzana, con estudios de maestría y doctorado por la Universidad Internacional de Andalucía y la Universidad Virtual Hispánica de México, y alumno de la Universidad Complutense de Madrid. Soy uno de los más de ocho millones de veracruzanos a quienes usted no conoce personalmente. El 22 de agosto de 2023,  le  saludarle, siendo usted entonces Secretaria de Energía, durante un desayuno celebrado en la ciudad de Coatepec.

En este año 2026 he seguido con atención sus acciones en favor de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV). Me refiero, en particular, al decreto del pasado 12 de enero y a la reciente detención de su exrector, designación que en su momento contó con su visto bueno. La felicito por permitir que hoy ese personaje enfrente a la justicia. Sin duda, no actuó solo; confío en que en las próximas semanas se produzcan más detenciones por lo que constituye una grave traición a los veracruzanos: el desvío de recursos de una institución educativa.

Señora Gobernadora, usted pasará a la historia de la educación en Veracruz por haber decidido poner orden al interior de la UPAV. Esta institución cumplirá próximamente, en agosto, quince años de su decreto fundacional, anunciado por el entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa en su toma de posesión. Los mandatarios subsecuentes —Flavino Ríos AlvaradoMiguel Ángel Yunes Linares y Cuitláhuac García Jiménez— vieron crecer el proyecto del normalista Guillermo Zúñiga Martínez (1942-2015), aunque con cierto desorden administrativo y una demanda estudiantil exponencial. Durante todos esos años, el interés por mejorar el servicio educativo fue escaso.

Deseo compartir con usted mi historia como asesor solidario de la UPAV desde 2006. Puedo afirmar, en primer lugar, que el cien por ciento de los asesores solidarios hemos actuado guiados por un profundo agradecimiento hacia la educación pública que el Estado mexicano nos brindó. En mi caso, esta formación abarca desde el jardín de niños hasta los estudios doctorales. Cuando el maestro Guillermo Zúñiga Martíneznos invitó a sumarnos al proyecto de la Licenciatura en Educación para Adultos, el objetivo era profesionalizar a los alfabetizadores del Instituto Veracruzano de Educación para Adultos (IVEA).

Posteriormente, el proyecto salió del IVEA y se transformó en el Colegio Estatal de Educadores para Adultos (CEEPA), después en el Instituto Veracruzano de Educación Superior (IVES) y, finalmente, en la UPAV durante los últimos catorce años. Como solía decir Zúñiga Martínez, se trataba de “la Nueva Educación de Veracruz”, al servicio de quienes no habían tenido la oportunidad de acceder a estudios universitarios.

En estas casi dos décadas, he sido testigo de cómo la figura del asesor solidario se ha transformado en una suerte de apostolado franciscano, marcado por la crónica falta de gratificaciones —80 pesos por hora—. Estos pagos pueden tardar un mes, seis meses, un año, dos o incluso tres en depositarse en nuestras cuentas. En todo este tiempo, el asesor solidario no ha recibido reconocimiento alguno en el Día del Maestro ni felicitación por su cumpleaños, como sí hacía el primer rector mediante un telegrama. También hubo intentos de organizar un sindicato para defender nuestros intereses, pero todos fueron abortados.

Nuestra participación en el proceso educativo de la universidad es, sin embargo, fundamental. En la presente crisis, habría sido deseable la instalación de mesas de trabajo entre aprendientes, asesores solidarios y autoridades para diseñar el futuro de nuestra universidad.

Sábados y domingos, los asesores solidarios salimos de nuestros hogares para estar en las aulas junto a nuestros aprendientes —como se les denomina en la UPAV—, aun cuando la gratificación no haya llegado en años. Hoy duele saber que 800 millones de pesos fueron desviados por funcionarios de la universidad. Le aseguro que los miles de asesores solidarios no fuimos testigos ni, mucho menos, cómplices de esa deslealtad hacia su proyecto de gobierno. La sociedad veracruzana ha visto con buenos ojos las detenciones de los corruptos de la UPAV, en complicidad con la Secretaría de Educación de Veracruz.

Le reitero: el cien por ciento de los asesores solidarios somos profesionales titulados, con cédula profesional expedida por la Secretaría de Educación Pública. Actuamos con profunda vocación de servicio educativo. Ninguno se ha enriquecido; vivimos de trabajos honrados. Si bien la condición humana es compleja y no dudo que algunos colegas hayan errado el camino ante la falta de pago, confío en que su gestión signifique una mayor cercanía con la comunidad universitaria. Asimismo, espero que los funcionarios de la Cuarta Transformación que estudien en la UPAV estén debidamente inscritos y cursen sus estudios como cualquier otro alumno.

Señora Gobernadora, no conozco personalmente al actual rector que usted designó hace algunos meses. He recibido información sobre su excelente trayectoria académica —con varias cédulas profesionales de licenciatura, maestría y doctorado—, lo cual resulta alentador. También me han hablado de su cercanía con usted como asesor en el Senado de la República. Espero tener la oportunidad de conocerlo y dialogar, como lo hice con los rectores anteriores. Le ruego que le instruya para mantener una rectoría cercana a la comunidad universitaria, tanto con aprendientes como con asesores solidarios, y de puertas abiertas, tal como lo hacía magistralmente el fundador, don Guillermo Zúñiga Martínez.

Cabe señalar que la UPAV es, hasta donde tengo conocimiento, la única universidad a nivel mundial que no cuenta con una biblioteca. En este rubro pongo a su disposición mis conocimientos y experiencia para contribuir a su fundación.

Para su información, he sido asesor solidario fundador en las licenciaturas de Educación para Adultos, Derecho, Naturopatía, Ciencias Políticas y Podología, y he impartido clases en Psicología y Gastronomía. Asimismo, he participado en casi un centenar de exámenes profesionales de nuestros alumnos a lo largo de estos años.

Señora Gobernadora, honrar honra. En esta nueva etapa que inicia la UPAV, la primera convocatoria para una contratación legal implica que nuestros años de servicio a los veracruzanos no serán reconocidos. Siento una profunda injusticia; parece que los asesores solidarios estamos condenados a transitar de injusticia en injusticia. Este 3 de febrero, por primera vez en la historia de la universidad, se nos recontratará formalmente para continuar ejerciendo la docencia. Asimismo, le informo que un número significativo de extranjeros residentes en Veracruz ha cursado estudios en la UPAV.

Durante todos estos años, los asesores solidarios no hemos recibido capacitación formal para la docencia universitaria. Sería una excelente oportunidad impulsar programas de maestría o doctorado en educación para fortalecer nuestra práctica. Asimismo, cientos de jóvenes recién egresados de la universidad prestan sus servicios como asesores solidarios, encontrando en la UPAV una valiosa escuela de formación profesional.

Actualmente preparo mi documentación para el proceso de selección del próximo lunes 9 de febrero, con el inconveniente de que nunca se nos extendieron constancias de los cursos impartidos. Espero tener éxito en este trámite.

Le agradezco de antemano la atención prestada.

120 años de la fundación de la Sagrada Familia - Susana Fontana

 120 años de la fundación de la Sagrada Familia - Susana Fontana

 

Armonía Aznar —a quien nadie veía jamás— huyó de la atención de Laura cuando la muchacha fue inscrita en el colegio de las señoritas Ramos, dos jóvenes cultas pero empobrecidas que abrieron la mejor escuela privada de Xalapa y la primera, además, mixta. Aunque no eran mellizas, se vestían, peinaban, hablaban y se movían igual, de manera que todo el mundo las creía cuatas.

— Fuentes, Carlos. Los años con Laura Díaz. p. 38.

 

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

Xalapa es uno de los pocos municipios veracruzanos con profunda vocación educativa. Desde 1794 se fundó una escuela pía para los indígenas, gracias a la bondad de un español del norte que heredó su fortuna para una escuela en Xalapa y otra en su pueblo natal.

 

En el siglo XIX, hace 180 años, se fundó el Colegio Nacional Preparatorio, hoy conocido como la Prepa Juárez, ubicada en la calle del mismo nombre, aunque el imaginario colectivo la ha actualizado con ese nombre. En 1864 se fundó el Seminario de la Iglesia Católica Apostólica Romana y también la Escuela para Señoritas. Hace 140 años abrió sus puertas la Benemérita Escuela Normal Veracruzana.

 

En el siglo XX, instituciones educativas tanto del sector público como del privado dejaron huella en Xalapa. En la década de 1920 se fundó la carrera de jurisprudencia. En septiembre de 1944, hace 81 años, se fundó la Universidad Veracruzana. Más tarde llegaron la Universidad Pedagógica Nacional en 1979, la Universidad Pedagógica Veracruzana y la Escuela Normal Superior Manuel Suárez Trujillo. En el siglo XXI, el Tecnológico de Xalapa y, en 2011, la Universidad Popular Autónoma de Veracruz.

 

Existe un vacío historiográfico sobre las escuelas privadas que funcionaron en nuestra ciudad. Entre ellas destacan La Sagrada Familia (1920), la Escuela Morelos, la Pedro Degante, el Instituto Clavijero, el Bachillerato Xalapa, México, la Motolinía —muchas de ellas ya cerradas y varias con vínculos estrechos con la Iglesia Católica—. Tras la Reforma Educativa de 1992, hoy Xalapa cuenta con una amplia oferta escolar.

 

Este 21 de enero de 2026, se conmemora el 120 aniversario de la fundación de la antigua Escuela Sagrada Familia en el centro histórico de la ciudad, una escuela de filiación católica que representó una gran oferta para los estudiantes xalapeños desde hace 120 años. Fue una institución educativa al servicio de la población, donde convivían niños ricos y pobres.

 

Sus fundadoras fueron las hermanas Ramos EnríquezSoledad, Amparo, Ana María y Guadalupe. En aquellos años, estaba de moda entre los jóvenes con posibilidad de continuar sus estudios acudir a las instalaciones de la Escuela Normal Veracruzana, en el corazón de Xalapa. Gracias a la benefactora Clotilde Bouchez de Iraízos, la escuela tuvo dos sedes: la primera en la calle Lucio, en la casa donde nació en 1839 el médico Rafael Lucio; y en 1920 se trasladó a la calle Nicolás Bravo, propiedad comprada al señor Ángel Trigos Caraza.

 

La escuela funcionó durante 82 años en el siglo XX. Si bien es cierto que la institución nació en los últimos años del Porfiriato, fue fundada por Soledad Ramos Enríquez, nacida el 18 de enero de 1882 y fallecida el 20 de junio de 1983. Egresada de la Escuela Normal Veracruzana, el gobernador Teodoro Dehesa la envió con una beca a los Estados Unidos de América. También colaboró en la Escuela Normal de Villahermosa en 1905.

 

La escuela primaria La Sagrada Familia funcionó en Xalapa con ese nombre entre 1906 y 1932. Durante el segundo periodo del coronel Adalberto Tejeda Olivares, y en el contexto de la Guerra Cristera, se decidió cambiar su nombre para eliminar la connotación religiosa. Se optó por Susana Fontana, con la hábil decisión de conservar las iniciales de "Sagrada Familia". Susana Fontana fue la madre de Cristóbal Colón, nacida en la República de Génova hacia 1435. Quince años después se casó con Domenico Colombo (1450) y tuvieron cinco hijos: Cristóbal, Bartolomé, Giovanni Giacomo y Bianchinetta. El 12 de octubre de 1492 cambió la historia de la humanidad.

 

En este 2026, año en que también se conmemora el centenario de la Guerra Cristera, recordamos que la escuela atendió a 79 generaciones de estudiantes de todas las clases sociales en un espíritu de hermandad. Recientemente, un grupo de exalumnos ha trabajado en la conmemoración de los 120 años de su fundación.

 

La lista de egresados ilustres es extensa e incluye figuras importantes de la vida política y cultural de Xalapa. Destacan tres gobernadores del estado de Veracruz: Marco Antonio Muñoz Turnbull (1914-2001), Rafael Hernández Ochoa (1914-1990) y Miguel Alemán Velasco; el diplomático Rafael Fuentes; el empresario cafetalero Justo Fernández López; y personajes como los hermanos Mendoza Pérez, Agustín Basilio de la Vega, Luis Hernández, Roberto Segura, Manuel Pérez Redondo Rivera, entre otros.

 

En la década de 1990 se publicó el trabajo Memorias de Susana, realizado por José Camacho Silva con ilustraciones de Teresa Chaires, una obra agotada y narrada con extraordinario sentido del humor.

 

Para conmemorar el 120 aniversario de la fundación de la escuela primaria mixta Sagrada Familia —luego Susana Fontana—, el próximo miércoles 21 de enero de 2026 a las 8:30 am se celebrará una eucaristía en la Catedral de Xalapa, oficiada por el sacerdote y profesor normalista Fernando González Topal, responsable de la pastoral educativa de la arquidiócesis. Posteriormente, se realizará un recorrido por las sedes de la escuela, culminando con un desayuno.

 

La memoria de las hermanas Ramos Enríquez vive en el corazón de miles de alumnos que pasaron por sus aulas. Calles de la ciudad honran el recuerdo de estas mujeres, cuya vocación en favor de la educación trascendió no solo a Xalapa, sino a todo el estado de Veracruz.

 

La liberación de Venezuela, 2026

 La liberación de Venezuela, 2026

Que triste, se oye la lluvia

En los techos de cartón

Que triste vive mi gente

En las casas de cartón

Ali Primera (1941-1985)

 

 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

Diciembre de 2025 definió, en cuestión de semanas, las pautas de la geopolítica mundial. Primero, se puso en marcha la estrategia militar para expulsar de la República Bolivariana de Venezuela a la líder opositora María Corina Machado, (1967) premio Nobel de la Paz en 2025. Esta operación contó con el apoyo de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos de América, quienes —según se especula— lograron sobornar a sectores de las fuerzas armadas de la narcodictadura venezolana, y salir para la ceremonia del Premio Nobel de la Paz.

 

Paralelamente, se intensificaron los ataques del ejército norteamericano contra lanchas que transportaban drogas. Y, como por arte de magia, en la República Islámica de Irán —la primera teocracia moderna, instaurada en 1979, donde se han suprimido sistemáticamente los derechos humanos— estalló una rebelión popular en las últimas semanas. En redes sociales, la figura de Reza Pahlavi II  (1960) comenzó a ganar peso como pretendiente al trono iraní.

 

En este contexto, un grupo de amigos reunidos en un café comenzó a especular y apostar sobre la tan anunciada intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela, un tema que lleva 26 años en el debate público. Las opiniones se dividían entre quienes la apoyaban y quienes la rechazaban, y también sobre qué tipo de gobierno instalarían los "yankees" tras su llegada. El ambiente era de espera tensa; parecía cuestión de horas.

 

Algunos, sin embargo, discrepaban. Recordaban que durante el primer mandato del presidente Donald Trump (2017-2021), su administración no llevó a cabo intervenciones armadas significativas en el mundo. Es más, Trump (1946) fue el primer presidente estadounidense en establecer un diálogo directo con el líder de la República Popular Democrática de Corea.

 

México es, desde su fundación, la nación que más ha experimentado el acoso expansionista de su vecino del norte. Ya desde el primer embajador estadounidense ante el Imperio Mexicano se iniciaron gestiones para la compra de territorio. En 1836, Texas se separó de la federación y una década después se anexó a los Estados Unidos. Esto desencadenó, en 1848, una guerra de intervención donde las tropas estadounidenses ocuparon gran parte del norte del país. El resultado fue la pérdida de más del 50% del territorio mexicano, formalizada en el Tratado de Guadalupe Hidalgo del 2 de febrero de 1848.

 

Hasta 1914, con el gobierno de Victoriano Huerta,(1850-1916) una nueva invasión tuvo lugar en el puerto de Veracruz. De abril a noviembre de ese año, una flota estadounidense utilizó tecnología avanzada para documentar minuciosamente cada paso de la intervención. Es importante señalar que los gobiernos mexicanos que sufrieron estas invasiones no tenían vínculos con el narcotráfico.

 

Hace justo un año, cuando el presidente Donald Trump asumió nuevamente la presidencia, denunció que el gobierno de México tenía conexiones con el tráfico de drogas. Hasta la fecha, el gobierno federal no ha desmentido categóricamente cada una de estas acusaciones de "narco-gobierno". La justicia estadounidense tiene en sus cárceles a importantes narcotraficantes que financiaron las campañas de Manuel  André López Obrador (1953); hoy, probablemente traicionados, están proporcionando toda clase de información.

 

En estos primeros días de enero de 2026, el presidente Trump ha declarado que vendrá por los políticos vinculados al narcotráfico. Ante declaraciones en favor de la soberanía nacional, surge una pregunta incómoda: ¿entregar parte del gobierno a las mafias del narcotráfico no es también violar la soberanía? ¿Recibir financiamiento de estas fuentes para campañas políticas no quebranta la soberanía del Estado?

 

Con la liberación de Venezuela, el pasado sábado 3 de enero de 2026, simpatizantes del narco-socialismo del siglo XXI y militantes de Morena salieron a protestar. Sin embargo, no protestaron por los casi 10 millones de venezolanos que han tenido que huir de su país, dejando atrás familia, propiedades y vida. Tampoco por los miles de presos políticos de la narcorevolución bolivariana, quienes nunca apoyaron las propuestas populistas de Hugo Chávez (1953-2013) y Nicolás Maduro,(1962). Ni por el fraude electoral del verano de 2025, cuyos resultados, casilla por casilla, mostraban la victoria de la oposición.

 

Los organismos internacionales de derechos humanos no han cesado de documentar y denunciar estas violaciones sistemáticas durante los últimos 26 años.

 

Mi interés por la historia de Venezuela data del invierno de 1992, durante mi último semestre de la carrera de Historia. En la materia de Investigación, impartida por el Mtro. Octavio García Mundo (1945-2017)—uno de los pocos hombres de izquierda verdadera, no como los farsantes de la 4T que hoy disfrutan de los privilegios que tanto criticaron del capitalismo—, vivíamos los días en que un militar de poca monta, el teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías, intentó un golpe de estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez.(1922-2010) El intento fracasó y Chávez fue apresado, pero el gobierno permitió que lanzara un mensaje a sus seguidores. El maestro García Mundo nos pidió hacer un seguimiento periodístico de aquel incipiente movimiento bolivariano. A finales del siglo XX, Chávez fue elegido democráticamente presidente. Durante la primera década del siglo XXI, el destino de la rica Venezuela cambió para transformarse en la República Bolivariana, adoptando un modelo socialista que borró las instituciones democráticas.

 

Desde 2018, la 4T ha copiado fielmente el modelo venezolano, replicando hasta las consignas y políticas públicas.

 

La soberanía nacional de Venezuela hoy es un concepto complejo, erosionado por la dolarización informal de su economía, la presencia del ejército y miles de médicos cubanos, los intereses chinos, la influencia de movimientos como Hamás y, sobre todo, por el control del Cartel de los Soles, intrínsecamente vinculado al narcotráfico y al Estado. Nicolás Maduro gobierna el país desde 2013, tras la muerte de Hugo Chávez.

Los cubanos no lograron salvarle la vida en 2013, Hugo Chávez,  támpoco los cubanos no logaron en 2026 que Nicolás Madura fuera capturado por los Estados Unidos.

 

En los próximos meses, sin duda, sabremos más sobre las relaciones ilícitas entre los gobernantes de la 4T y los dictadores de Venezuela. Mientras tanto, la República Islámica de Irán, tras 47 años de dictadura teocrática, también parece estar al borde del colapso.

            

Ana María Bello Méndez, 1945-2025: Gran Señora

 Ana María Bello Méndez, 1945-2025: Gran Señora

 

¡Cuán bella eres, amada mía!   ¡Cuán bella eres!

    ¡Tus ojos son dos palomas!

Cantar de los Cantares del Rey Salomón

 

Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

 

El 31 de diciembre, en el calendario occidental, está marcado como el último día del año. Es el momento de hacer balance de lo bueno y lo menos bueno, de repasar, en el cierre de sus 52 semanas y sus 4 estaciones, los aciertos y los errores del ciclo que termina. También es una ocasión para albergar nuevos propósitos para el año que está por llegar. En Veracruz, una de las tradiciones es "la salida del viejo", donde niños, jóvenes y adultos salen a bailar para despedir al año que se va. Sin embargo, el pasado 31 de diciembre de 2025 fue profundamente distinto para nuestra familia. Nunca habíamos vivido esta fecha acompañados por el dolor del fallecimiento de un ser querido.

 

Quiero dejar aquí escritas mis más sentidas condolencias para mis primas Marta, Aracely, Ana  LuisaMaría de la Paz, y sus ocho nietos, por el fallecimiento de su amada madre; para nosotros, la queridísima tía Ana María Bello Méndez. Ella partió a la Casa del Padre Eterno en las primeras horas de aquel miércoles, en su domicilio en San Andrés Tuxtla, Veracruz, población donde vivió cerca de sesenta años y donde formó a su familia. Tuvo una labor altruista, visitando enfermos y presos. Fue miembro honoraria del Club de Rotario y de la Unión Femenina Iberoamericana, siempre en discreción.

 

Litúrgicamente, el 31 de diciembre se enmarca en la Octava de Navidad, en la que la celebración del nacimiento de Jesús se prolonga por ocho días. En este marco festivo, el alma de nuestra querida Anitapartió al Padre, como si el cielo, de fiesta y con las puertas abiertas a toda gracia y bendición, la recibiera con júbilo. Ana María Bello Méndez partió luego de un largo y acrisolado tiempo de enfermedad, un período que seguramente le permitió un diálogo profundo y prolongado con Dios, y que fue acompañado con devoción por los cuidados de sus hijas y nietos. Durante todos esos meses, familiares y amigos no cesamos de orar por su salud, y sobre todo para que encontrara fortaleza para cargar con esa cruz de la enfermedad, que es escándalo para el mundo. Para ella, que a lo largo de toda su vida demostró una valentía inquebrantable para superar adversidades, esta fue su última gran batalla.

 

¿Quién era Ana María Bello Méndez? Nació en la ciudad de Perote hace ochenta años, el 7 de agosto de 1945. Siempre bromeaba diciendo que había llegado al mundo entre las dos bombas atómicas que los Estados Unidos lanzaron sobre Japón los días 6 y 9 de agosto de ese año, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial. Y hay que decirlo: también partió en una fecha significativa, el último día de un año civil.

 

Sus padres fueron el tío Ernesto Bello, originario de Altotonga, Veracruz —cuenta la leyenda que en su juventud le apodaban “el príncipe” por su apostura y el color de sus ojos—, y la señora Paz Méndez. El matrimonio procreó diez hijos y estableció su residencia en Perote. Los hijos de los Bello Méndez fueron: Jesús, Eloísa, Ernesto y Ana María (ya difuntos); y sobreviven Telma, Aracely, Mary, Guadalupe, Ricardo y Cecilia. Una familia forjada en la cultura del esfuerzo y el trabajo, enfrentando las adversidades de las tierras del altiplano veracruzano. Hoy, la familia Bello Méndez se extiende en hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos, dispersados por las distintas regiones del país.

 

En el corazón de mi hermana Herminda María del Rosario y en el mío, siempre llevaremos el amor y el cariño por la tía Anita. Por la sencilla razón de que, como decía el tío José Lendechy López (1941-1992), nosotros, “los cuates”, fuimos sus “conejillos de indias” para su futuro matrimonio. Ellos se conocieron en las antiguas instalaciones de Agro-Disel —Tractores Ford, a unos metros de la Cruz de la Misión—, donde ella enseñó a leer a algunos de sus compañeros. Ambos jóvenes y guapos, trabajadores en la iniciativa privada, allí Cupido hizo lo suyo. Siempre nos sentimos profundamente amados por ambos.

 

Rosita Sondón Daza (1935-2012), también nacida en Perote y vecina de la Cruz de la Misión, recordaba siempre cómo, de niña, cuidaba a una bella bebé llamada Anita. Hoy, en el eco de la memoria, guardo con cariño ese testimonio de primera mano. Fui testigo muchas veces de cómo Rosita le recordaba a la tía Anita su belleza de infante, esos intensos ojos verdes que heredó de su padre.

 

La tía Anita, marcada inicialmente por el determinismo geográfico de Perote —con su frío seco y sus nevadas—, forjó un carácter capaz de superar todas las adversidades que se le presentaron a lo largo de sus ochenta años. Vivió en su Perote natal, en la Ciudad de México, en Xalapa, y los últimos casi sesenta años en San Andrés Tuxtla, en el trópico húmedo del país.

 

Uno de los recuerdos más bellos de mi infancia son sus visitas a la casa de la Cruz de la Misión. Llegaba cargada con la alegría del mundo para visitar a su amada tía Felicitas Bello Alvarado (1907-1982), a quien adoraba como a una madre. Su llegada era como la entrada de un arcoíris; por arte de magia, todo se llenaba de luz y color. Tenía un humor fino y una salida festiva para todo. Sus hijos eran parte de esa alegría contagiosa. Recuerdo siempre sus regalos: totopos, queso de la región, carne... Uno de los grandes legados de la tía Anita fue su eterno agradecimiento, que mantuvo hasta el último de sus días. Siempre estuvo preocupada porque su tía Felicitas no supiera que ella estaba enferma; estoy seguro de que habría dado cualquier cosa por estar a su lado, volaba.

 

Mis primeras vacaciones fuera de Xalapa fueron en San Andrés Tuxtla, en fin de año, y también en el Rancho La Perla, con su entrada al mar abierto, en aquellos tiempos inolvidables.

 

La vida le dio golpes durísimos. El lunes 12 de enero de 1987, la repentina muerte de su hijo varón José “Pillo” (1969-1987), arrebatado a los 17 años, cambió el destino de la familia. El 14 de febrero de 1992, también inesperadamente, falleció el tío Pepe, con quien compartía esa misma fecha de cumpleaños, el 7 de mayo. A pesar de estos dolorosos acontecimientos, supo sacar fuerzas de donde parecía no haber, para seguir siendo el pilar inquebrantable de su familia. El gran amor de su vida, hasta último instante de su vida.

 

En estos últimos años, nos comunicábamos mediante videollamadas. Ella siempre tuvo el don de reconocernos al instante y sacaba fuerza del mismo cielo para saludarnos o regalarnos una sonrisa angelical. Quedan grabadas en mí sus declaraciones de que haber vivido en la Cruz de la Misión fueron los momentos más hermosos de su vida.

 

Incluso su propio fallecimiento fue otra de sus grandes enseñanzas. En mis 59 años de vida, nunca había vivido un velorio donde, entre familiares y amigos, ante el dolor, primaran los abrazos sinceros y el consuelo mutuo. En un momento, mi hermana María Luisa pidió a los asistentes tocar el féretro que contenía los restos de la tía Anita e hizo una oración que nos unió a todos en un silencio cargado de amor y respeto.

 

Descanse en paz, querida tía Anita, guerrera ejemplar. Tu fuerza, alegría y amor perdurarán para siempre en nosotros.

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